Una genialidad de su centrocampista Everton en la prolongación (95) permitió a Gremio de Porto Alegre ganar a Pachuca por 1-0, en Al Ain (Emiratos) y clasificar a la final del Mundial de Clubes.

Renato Gaúcho dio entrada en el minuto 71 a Everton, en sustitución de Michel, que había sido elegido para ocupar el lugar de Arthur, lesionado, una de las estrellas del equipo.

Everton solucionó el partido. Recibió la pelota de un saque de banda por la izquierda de Bruno Cortez, se deshizo de dos rivales, Joaquín Martínez y Omar González, y colocó el balón colocado y a media altura.

Pachuca, que jugaba su segunda prolongación en tres días, tras haber ganado en el tiempo extra a Wydad Casablanca el sábado, quedó con 10 en el minuto 110 por la segunda amarilla a Víctor Guzmán, y ya no pudo levantar el partido.

De esta forma, Gremio, ganador de la Copa Libertadores a finales de noviembre, jugará el sábado la final en Abu Dabi contra el vencedor de la otra semifinal, que juegan el miércoles Real Madrid y el equipo emiratí Al Jazira.

El conjunto brasileño buscará de este forma el quinto título para su país en el nuevo formato del Mundial de Clubes.

La última vez que un equipo brasileño, y sudamericano, ganó el torneo Clubes fue en el 2012, con Corinthians.

Gremio ya fue campeón mundial en 1983, cuando el formato era de Copa Intercontinental, entre los campeones de Europa y Sudamérica.

Por su parte, Pachuca se quedó sin cumplir el sueño de ofrecer a México la primera final de su historia en el Mundial de Clubes, en 13 participaciones de las 14 disputadas.

Superioridad brasileña en la medular

Gremio se hizo con el control del balón en los primeros compases, con cinco hombres en el centro del campo que imponían el ritmo al partido.

De este modo, Lucas Barrios tuvo dos aproximaciones buenas para Gremio en ese inicio, mientras Pachuca intentaba sorprender a la contra o con algún disparo lejano, como un intento del japonés Keisuke Honda.

Gremio contaba con el apoyo de las gradas, de cientos de brasileños, y tenía más el balón, pero no encontraba huecos. Cumplida la media hora, Luan dio muestras de su clase con un pase largo al desmarque de Ramiro, que éste no supo concretar.

Pero Pachuca mostraba una solidez defensiva que no había exhibido en el primer partido de cuartos de final contra Wydad. Sin pasar apuros, controlando sin problemas las acometidas del Gremio, esperaba su oportunidad en un contragolpe.

Los mexicanos dieron un aviso en el minuto 55 con una contra conducida por Guzmán, que obligó al portero brasileño Marcelo Grohe a lucirse.

Pero Gremio siguió buscando el gol y en el minuto 60 llegó su mejor ocasión con un disparo lejano de Luan, que el portero mexicano Oscar Conejo Pérez envió a córner con ayuda de uno de los postes.

Segunda prórroga para los mexicanos

Pasada la media hora de juego, Pachuca empezó a pagar el tributo de los 120 minutos jugados en cuartos de final contra el Wydad Casablanca.

Gremio, que no tuvo que jugar los cuartos de final, llegaba descansado y empezó a llegar con más asiduidad al arco rival.

Pero Michel, el centrocampista elegido para suplantar al lesionado Arthur no encontraba su sitio en el campo y Renato Gaúcho lo sacó de la cancha en el minuto 71, dando entrada a Everton.

Gremio pudo haber estrenado el marcador en el minuto 75 con un tiro libre de Edilson, que rozó uno de los postes.

Everton lanzó otro aviso con una jugada por la izquierda en el 77.

Pero Pachuca no se rendía y otra vez Guzmán estuvo cerca de inaugurar el marcador en el minuto 80 con un cabezazo que pasó cerca de uno de los postes.

En unos últimos minutos de toma y daca, Luan se encontró en el minuto 87 con un balón que le llegó tras un córner a un metro de la portería, pero no supo controlarla.

Pachuca estaba más cansado, pero parecía más ordenado y mejor posicionado en el campo. Hasta la genialidad de Everton, que decantó el partido y casi marca el segundo al final.