Holanda, que avanzó a paso firme a los octavos de final del Mundial con pleno de victorias, pretende evitar más sorpresas de Eslovaquia y no sumar más amarillas, pues seis de sus titulares entrarán a Durban el lunes con riesgo de perderse los cuartos si ganan.

"Ya al principio del torneo advertí las cualidades de Eslovaquia y aventuré dificultades para Italia. Por lo tanto, es un equipo al que no hay que subestimar", dijo el seleccionador holandés Bert Van Marwijk.

Para no dejarse sorprender, el ex entrenador del Feyenoord estima que su equipo debe "mantener el nivel de los dos primeros partidos, concentrados y rápidos en busca del espacio, con movimientos directos".

Holanda se impuso 2-0 a Dinamarca y luego 1-0 a Japón, acabando con victoria más ajustada 2-1 ante Camerún, cuando ya tenía el boleto a octavos sellado de antemano y aprovechó ese partido para volver a poner en campo a su crack Arjen Robben, quien volvía de un desgarro en el muslo izquierdo.

"Debemos tener paciencia porque tenemos velocidad y definición", añadió Van Marwijk, sabiendo que "ante Eslovaquia no podemos permitirnos el lujo de irnos del partido ni veinte minutos".