En mayo, la NFL contemplaba la opción de iniciar su temporada sin contratiempos y alojando un cierto número de fans en los estadios. Los altos índices de contagio de coronavirus que permanecen a un mes del kick-off (10 de septiembre) han complicado la tarea, aún siendo la liga que más tiempo tuvo para enfrentar la crisis epidemiológica y el panorama se torna desalentador ante la baja de más de 60 atletas y sin una estrategia convincente para frenar el riesgo de infección.

Entre los grandes retos de la NFL se encuentra la capacidad de movilizar a través de 22 estados a grandes grupos que en total suman a más de 5,000 personas entre jugadores, entrenadores y personal esencial y que además se trasladan diariamente a sus hogares.

En entrevista para The Ringer, Jill Weatherhead, especialista en medicina tropical y enfermedades infecciosas en la Escuela de Medicina de Baylor, pronosticó que si la Major League Baseball (MLB) se encuentra lidiando con un problema de contagios entre sus jugadores, “la NFL tiene pocas posibilidades y viajar por el país solo empeora la situación en esas ciudades”.

Para el inicio de la pretemporada, la liga desarrolló un protocolo en el que durante dos semanas se realizaron pruebas diarias de Covid-19 a jugadores y personal esencial, es decir un aproximado de 75,000 pruebas.

Según Sports Business Daily, la liga hizo un trato con BioReference Laboratories, la misma empresa de laboratorio utilizada por la NBA y la MLS, y espera pagar alrededor de 75 millones de dólares en pruebas este año.

Pro Football Talk informó que se podrían cobrar otras 60 pruebas adicionales por día a 125 dólares cada una por equipo, lo que eleva la cifra total que la NFL puede gastar esta temporada.

Los jugadores que dan positivo y tienen síntomas deben esperar 10 días después de su prueba positiva, tener 72 horas sin síntomas, dar negativo y ser aprobados por un médico del equipo en consulta con los funcionarios médicos de la liga para regresar, según un informe de Peter King, de NBC.

Sumado a dichas medidas, la liga permitió la posibilidad a los jugadores de declinar a la temporada por el riesgo de contagio y estableció como fecha límite para definir su postura el 6 de agosto. Hasta esa fecha, 67 jugadores decidieron darse de baja. Los Patriots son el equipo más afectado por esta situación, con al menos ocho futbolistas que anunciaron voluntariamente que no jugarán.

Según CBS Sports, después de esta fecha los jugadores podrían no jugar solo si “un familiar cercano se enferma gravemente de Covid o si ellos mismos han sido diagnosticados recientemente en condición de alto riesgo”.

Los jugadores que no están en riesgo obtienen un anticipo de 150,000 dólares de su salario de 2021, mientras que los jugadores que están en riesgo obtienen un salario de 350,000 dólares.

Otro factor de preocupación entre el área médica es el alto contacto de la naturaleza del deporte. Los cascos cerrados para impedir el paso del virus es una medida no aceptada por algunos jugadores como J.J Watt, pues restringen la respiración. Sin embargo, diseñaron un sistema de rastreo mediante un dispositivo que registra el contacto y posible contagio por haber estado cercano a un jugador con el virus.

Los referees

Los árbitros del juego de la NFL pueden optar por no participar en la temporada 2020 a cambio de un pago por 30,000 dólares y una garantía de que sus trabajos estarán protegidos en 2021, según un acuerdo preliminar anunciado el domingo entre la liga y la Asociación de Árbitros de la NFL.

Según el director ejecutivo de la NFLRA, Scott Green, la edad promedio de los árbitros es de 52 años. La lista de oficiales de la NFL actualmente es de 121, suficiente para darle a cada oficial al menos una semana libre durante la temporada. Cualquier funcionario que dé positivo por Covid-19 durante la campaña recibirá salario, beneficios médicos y otros beneficios que la NFL otorga cuando un funcionario sufre una lesión en el trabajo.

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