El referí mexicano Marco Rodríguez sostuvo el martes que le duelen los desaciertos que pueda cometer un colega suyo en el Mundial de Sudáfrica, pero dijo que la del arbitraje es una gran familia, profesional y unida.

"Nos duele un desacierto de un colega. Somos una gran familia, estamos muy unidos en la concentración. Somos profesionales antes que nada", dijo Rodríguez, de 36 años.

El colre las polémicas que generaron la actuación del uruguayo Jorge Larrionda, quien omitió validar un gol de Inglaterra contra Alemania por octavos de final (4-1).

Otro caso que hizo reflotar la idea de incorporar tecnología de vídeos de asistencia a los árbitros fue el del italiano Roberto Rosetti, quien dio como gol una anotación de Carlos Tevez fuera de juego, la noche en que Argentina superó a México 3-1, también en la ronda de octavos de final.

"Cuando un árbitro sale a dirigir un partido lo despedimos con abrazos y cuando vuelve también. A nuestra concentración la bautizamos La Casa Blanca por el color de la paredes. Hay una gran compenetración en nuestro trabajo. Nacimos para ser árbitros y aquí estamos", aseguró.

Consultado sobre el proyecto de utilizar las filmaciones para determinar con exactitud que pasó en una jugada respondió que "el paradigma que marca la FIFA es otro".

"Nosotros tenemos que tener una excelente preparación física, preparación técnica, preparación psicológica, preparación para todas las situaciones del juego. Ese es el modelo establecido y ese es el modelo sobre el cual trabajamos", respondió Rodríguez.