“Era el 2003 y le comenté a mi amiga Soraya: ¿Yo qué voy a hacer de árbitra? A mí me gusta jugar”, recuerda Lucila Venegas para una entrevista del canal de Youtube Futfemenilmx.

La carrera en el arbitraje de Lucila comenzó por necesidad. Chila, como es apodada por sus allegados, jugaba en la Selección femenil de la Universidad de Guadalajara, pero por necesidad para solventar el gasto de sus estudios, comenzó a arbitrar los fines de semana.

“Iba al llano, ahí fue donde me enseñé a arbitrar. Eran jornadas largas; empezar a las 7 de la mañana y llegar a las 10 de la noche a mi casa”, menciona para el mismo canal.

A pesar del trabajo que le costó y gracias al futbol amateur, Venegas pagó su licenciatura en Cultura Física en la Universidad de Guadalajara.

Sin embargo, al final de su carrera llegó el momento de decidir entre buscar una oportunidad profesional en el futbol o el arbitraje, determinación por la cual, su amiga Soraya tuvo gran influencia al invitarla a un curso de arbitraje profesional; experiencia que decantó su elección por dicha profesión.

Venegas en el 2017 fue la primera arbitro en pitar una final de Liga MX Femenil, se ha vuelto una recurrente en la categoría y durante las últimas dos premiaciones fue galardonada como la mejor juez de línea de la Concacaf. Situación que le valió, junto a Mayté Chávez y Enedina Caudillo, ser la representante de México en el Mundial Femenil de Francia 2019.

Su participación en la Copa del Mundo data de un amplio currículum generado desde nivel amateur, hasta obtener la certificación por parte de la FIFA en el 2008. Sin embargo de cara a obtener el mejor estado físico dedicó un fuerte trabajo desarrollado por la entrenadora personal, Noe Lorenzo Aude e Iván Ruiz Muñoz. El trabajo por parte de Noe comenzó a principios de año, el cual estuvo enfocado en complementar los ejercicios diarios que utiliza como rutina con objetivos específicos basados en el trabajo y aspectos nutricionales.

Mientras que Iván Ruiz ha trabajado como su preparador físico desde los inicios de su carrera profesional.

En otros aspectos de su vida personal, Lucila pertenece desde hace más de 12 años al Sindicato Democrático de Trabajadores del DIF Guadalajara (SIDEDIF), que está enfocado en el apoyo a los intereses de los trabajadores.

Chila califica al SIDEDIF como una “familia”, a causa de que cuando organizan marchas o protestas, siempre son realizadas en compañía de todas las familias de las personas que forman parte del sindicato.

Con 38 años de edad, la mexicana participa en su primera Copa Mundial femenil; el partido en que se dio su debut fue en la victoria por un gol de Alemania sobre su similar de China. Aunque la árbitro principal del encuentro fue la canadiense Marie-Soleil Beaudoin, por lo que Venegas tuvo que actuar como cuarta oficial y se mantiene a la espera de su primera oportunidad como árbitro principal en el torneo.