El vaivén sobre hielo agudiza su enfriamiento por el lockout con la cancelación de más partidos en la NHL y en los sponsors este factor congelación también tiene serias implicaciones por una campaña que yace en la zozobra de su realización.

El paro que sufre la National Hockey League ha envuelto en sus estragos, en poca o mucha dimensión, a los 30 patrocinadores con los que el organismo tiene relación de manera directa.

La entidad tiene seccionada en tres ramas a sus firmas. En el primer frente, se aprecian 18 compañías pertenecientes al bloque de North American Sponsors, ahí se encuentran Bridgestone, Coors Light, Cisco, Gatorade, Pepsi Max, Reebok, Lay’s, Panini, Ticketmaster y Upper Deck, entre las más famosas.

Una segunda categoría con siete miembros que aparece en el sitio oficial de la NHL es a la que pertenecen Hershey’s, Scotiabank, Visa y Kraft, y demás, conocida como Canada Sponsors.

Y en el último grupo denominado USA Sponsors pueden leerse McDonald’s, Verizon, Honda, Geico y Discover Card.

A diferencia de otras ligas estadounidenses, la NHL, con ingresos anuales que rebasan los 3,000 millones de dólares, muestra con más claridad y facilidad quiénes son sus patrocinadores.

Bajarán dividendos

Por cumplirse 65 días de bloqueo donde la Copa Stanley es el trofeo al monarca, ya hay sponsors que afirman sufrir cuantiosas pérdidas sin revelar con exactitud el monto exacto. Por ejemplo, Molson Coors, con acuerdo de 375 millones de dólares con la NHL, confirmó la disminución de sus ventas en Canadá y anunció que pedirá una indemnización cuando concluya el lockout.

Las cabezas de la NHL conocen la valía de los patrocinios y han intentado tener tacto para tratar con ellos, emanarles calma y salir lo menos perjudicado posible.

Pero los días transcurren y aun cuando semanas atrás en Toronto se generara un clima de confianza cuando John Collins, jefe de operaciones, y seis representantes (entre ellos Molson, Kraft y Scotiabank) sostuvieran un encuentro, la realidad es que los dividendos disminuyen.

Ahora, con la hipótesis de que se jugarán los 47 partidos que están programados, sólo alcanzaría para que los patrocinadores paguen 75% de los acuerdos a la Liga, acorde a información de The Hockey News.

Dicha fuente informó que las firmas habrían cumplido con el dinero pactado en un 100% siempre y cuando se hubiesen disputado un mínimo de 61 partidos por franquicia; 75% en un rango de hasta 42 y menor a esto sólo deberá cubrirse 50 por ciento.

Los directivos de la NHL deberán implantar mayor destreza para no lastimar a una parte sustancial del juego y del negocio, inmersa en un témpano que luce irrompible.