Philipp Lahm, capitán de Alemania durante el Mundial, en ausencia de Michael Ballack, afirmó este jueves que aceptaría la decisión del seleccionador si éste le pedía devolver la capitanía al jugador del Bayer Leverkusen, pero deseó permanecer con el brazalete.

"Si el seleccionador me dice 'Philipp, devuelves el brazalete a Michael', no tendré ninguna dificultad para hacerlo. Aceptaría esa decisión", declaró Lahm, tras la derrota el miércoles del combinado germano por 1-0 en semifinales de la cita planetaria contra España.

"Pero no voy a ir a ver al seleccionador para darle yo mismo el brazalete. Cuando se ocupa esta función, uno quiere conservarla. Tanto es así que me gustaron mis responsabilidades durante el torneo", abundó el defensa, jugador del Bayern Múnich.

"Es un honor para mí ser capitán del equipo de Alemania, me gustaría seguir siéndolo, pero diciendo esto, no ataco a Michael (Ballack), porque quien decide no és él ni yo, sino el seleccionador", agregó.

Lahm (con 71 partidos como internacional) generó una polémica antes de la semifinal del Mundial sudafricano contra 'La Furia Roja' declarando al diario Bild que no tenía intención devolver el brazalete de capitán.

Antiguas glorias del futbol germano le criticaron, pero el seleccionador, Joachim Low, afirmó que esos comentarios no le molestaban para nada.

Además Lahm se mostró ambivalente respecto a Ballack y su posible regreso a la selección para la fase de clasificaciones eliminatorias de la Eurocopa 2012 de Polonia y Ucrania.

"Es un buen jugador, un jugador fantástico, pero no se responde a la cuestión de su regreso por un 'sí' o un 'no'. No me toca a mí hacerlo", agregó, utilizando adjetivos positivos para referirse al flamante jugador del Bayer Leverkusen, como hizo recientemente Bastian Schweinsteiger