Dejar el deporte de alto rendimiento es, para muchos atletas, una decisión complicada, al no tener claro qué harán después de su carrera deportiva; sin embargo, muchos de ellos optan por la política como un nuevo escenario para desarrollarse.

Apenas hace unos días, la halterista Luz Acosta anunció su retiro de las competencias y manifestó que una de sus opciones para seguir era la política. Después de tantos años he aprendido que el ámbito político es muy similar al deportivo y creo que eso me gusta; si puedo ayudar desde ese ángulo a regular reglas del deporte mexicano es algo que me encantaría , mencionó.

De ser así, Acosta se unirá a la larga lista de atletas que han optado por puestos políticos para seguir figurando en el ámbito público. Una de las que dejó de manera temprana su carrera deportiva fue la taekwondoín Iridia Salazar, quien tras ser madre se alejó del mundo del deporte, en el que ganó una medalla olímpica en Atenas 2004. A finales del 2011 se convirtió en diputada federal del PAN en sustitución de Alfonso Martínez.

Víctor Estrada es otro taekwondoín que tras su carrera en el tatami buscó una senaduría por el Partido Nueva Alianza (2006), pero no obtuvo el respaldo ciudadano necesario; no obstante, se desempeñó como delegado estatal del ISSSTE en el Estado de México, y actualmente es diputado del Panal en el Distrito I de Toluca.

El ex clavadista Fernando Platas, quien conquistó la medalla de plata en Sidney 2000, también incursionó en la política tras su retiro, al sumarse al Partido Acción Nacional, que lo postuló como candidato a una diputación local en el Distrito Federal. Después cambió su afiliación política al PRI, y hoy es director del Instituto Mexiquense de Cultura Física y Deporte (Imcufide) del Estado de México.

Quizá uno de los que más carrera han hecho en la política es Felipe Tibio Muñoz, quien fue diputado federal por el PRI en la LV Legislatura, entre 1991 y 1994, y presidió el Comité Olímpico Mexicano en 2001-2012. Hoy, es legislador federal por el PRI y presidente de la Comisión de Deporte de la Cámara de Diputados.

Carrera de escándalos

Pese a que la mayoría de los atletas que se convierten en políticos tuvieron éxito a nivel deportivo, lo cierto es que no todos tienen el mismo brillo en su carrera política. Bernardo Segura, ex marchista que perdió por descalificación la medalla de oro en Sidney 2000, se refugió en el Instituto del Deporte del Distrito Federal en el 2001, pero tres años después fue destituido por tráfico de influencias. Segura también fue diputado federal por el PRD

En tanto, el ex futbolista Carlos Hermosillo buscó ser diputado federal en Veracruz, pero no tuvo el apoyo en los sufragios. El atacante mexicano estuvo al frente de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deportes (Conade) entre 2006-2009.

Por su parte la ex velocista Ana Gabriela Guevara, tras su retiro en el 2008, aceptó dirigir el Instituto del Deporte del Distrito Federal a invitación de Marcelo Ebrard, hasta que se inscribió en la carrera rumbo a jefe delegacional de Miguel Hidalgo en el 2009, que perdió ante Demetrio Sodi. Hoy es senadora por el Partido del Trabajo.

En el 2005, Carlos Mercenario fue designado director del Imcufide; en el 2008 fue destituido del cargo bajo sospechas de irregularidades y requerimientos del Órgano Interno de Control.

El clavadista Jesús Mena (bronce en Seúl 88), asumió la titularidad del Imcufide antes que Mercenario y también renunció antes de que concluyera su período. Hoy encabeza la Conade, en donde se dice que no ha hecho mucho por mejorar los problemas del deporte.

El ex marchista, Raúl González -medalla de oro y de plata en Los Ángeles 84-, fue responsable de Fomento Deportivo del PRI, después de la justa olímpica y luego llegó a la recién creada Conade.

Ernesto Canto fue director adjunto de Actividades Deportivas y Recreativas de la UNAM; titular de la División de Cultura Física y Deporte del IMSS; encargado del área de Actividades Deportivas del ISSSTE y también de la PGR.

En tanto, la ciclista Belem Guerrero es secretaria del Deporte del CDE en el Estado de México; Carlos Girón fue diputado federal a principios de los noventa, y el marchista Joel Sánchez dirigió el deporte en la delegación Azcapotzalco.