Los Juegos Olímpicos no serán más un lugar donde quepa la discriminación. Al menos así lo plantea la reforma aprobada por el Comité Olímpico Internacional que incluyó la orientación sexual en este rubro.

La lucha en contra de la discriminación en el deporte ha sido larga. El primer episodio de que resonó en todo el planeta fue el caso de Berlín 1936, cuando Hitler ejerció su discurso segregacionista contra atletas afrodescendientes como el caso de Jesse Owens, que ganó en las narices del Fhurer.

Apenas este año, Sochi revivió ese fantasma en la era de la diversidad, inclusión y derechos, luego de que en junio del 2013 el presidente ruso Vladimir Putin firmó la Ley rusa contra la propaganda homosexual , la cual se trataba de una norma que prohibía la propaganda de relaciones sexuales no tradicionales entre los menores de edad y que provocó la persecución de los homosexuales en Rusia. Ésta, además, estipulaba que los extranjeros podían ser arrestados y deportados en caso de violar la ley.

Entonces la presión política y social fue grande, debido a la cercanía de los Juegos Olímpicos Invernales en la ciudad rusa. Por ello el COI aprobó una reforma en la que dice que las justas olímpicas deben estar libres de cualquier clase de discriminación como por raza, color, sexo, orientación sexual, idioma, religión, opinión política o de otra clase, origen nacional o social, propiedad, nacimiento u otra condición .

La nueva política del COI podría enfrentarse a una gran prueba en el 2022, ya que los gays y las lesbianas se enfrentan a la discriminación y el acoso en los dos finalistas para los juegos invernales de ese año: Beijing, China y Almaty, Kazajstán.

Del mismo modo, esta inclusión podría poner presión a la FIFA para evitar que en la Copa del Mundo del 2018 que se llevará a cabo en Rusia haya casos de discriminación. En tanto, Qatar no ha dicho si permitirá a atletas homosexuales participar en el torneo, aunque cabe señalar que hay pocos futbolistas profesionales que se han declarado abiertamente gays.

Por otra parte, el COI también acordó trabajar con las federaciones internacionales para tener un número mayor de mujeres que participan en los juegos. Esto pese a que los Juegos Olímpicos de Londres establecieron un récord de participación, logros y representación universal de las mujeres.

De los 10,500 participantes, 45% fueron mujeres; mientras que en Beijing representaban 42% y tan sólo el 25% en Barcelona 1992, en los que incluso hubo 34 equipos nacionales sin ninguna mujer.

Además, por primera vez las mujeres compitieron en todas las disciplinas y los 204 países participantes han competido con mujeres en sus equipos, incluyendo a Arabia Saudí, Catar y Brunei, que también lo hicieron por primera vez.

Asimismo, el organismo espera alcanzar 50% de participación femenina en los Juegos Olímpicos. Actualmente, la inclusión de la mujer en los altos puestos del organismo alcanza apenas 10 % en total.

cristina.sanchez@eleconomista.mx