Luis Suárez regresa a la escena de los reflectores. Con el doblete que consiguió ante el Real Madrid en duelo de semifinal de vuelta de la Copa del Rey, suma seis goles en sus últimas cinco ediciones del Clásico.

Lionel Messi no fue la pesadilla del Madrid, pero eso no significa que haya sido un buen día para los blancos, más bien, sufrieron con diferentes verdugos vestidos de blaugrana.

Primero, Marc-André Ter Stegen atajó todos los disparos de peligro en su portería, luego Ousmane Dembélé no pudo ser detenido por las bandas y especialmente Suárez dio un espectáculo de contundencia.

“Nos salió el partido redondo. Salimos con la convicción de poder convertir. Hicimos méritos para ir a la final”, declaró el jugador a Gol TV tras el encuentro disputado en el Santiago Bernabéu.

El uruguayo marcó los dos goles y forzó el autogol de Raphael Varane. Su actuación llegó en un momento exacto, luego de que se le criticara su falta de efectividad en partidos importantes. Suárez silenció las críticas marcando el primer tanto y, posteriormente, con un penal cobrado a lo Panenka para cerrar el resultado. Al final fue un lapidario 3-0 para el Barcelona.

El Barça estará así el 25 de mayo en la final copera, en la que buscará su quinto título consecutivo, algo inédito en los 115 años de historia de esta competición, y de paso se arma de moral antes del segundo clásico de la semana, el sábado en la jornada 26 de Liga.

“¿Si el resultado es justo?. En futbol es una palabra difícil de usar. Felicitamos a nuestro rival”, dijo Santiago Solari, entrenador del Real Madrid.

El triunfo le permitirá a los culés aspirar al título 31 en el certamen y reafirmarse como el club más ganador del torneo, pero antes tendrá que derrotar al Valencia o al Real Betis, que se enfrentan hoy para definir al segundo finalista del torneo.