Milán, Italia.-El Inter de Milán recibe el martes al Marsella (19h45 GMT) en la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones tras perder en Francia por 1-0 con la intención de que el potencial de sus estrellas salga a relucir en el único torneo que puede ganar este año.

El equipo milanista, que logró el viernes una sufrida victoria en casa del Chievo por 2-0, poniendo fin a una racha de siete derrotas y dos empates, marcha séptimo en la liga italiana, a seis puntos del cuarto clasificado, el Nápoles.

"La motivación la tenemos que encontrar dentro de nosotros mismos", declaró el entrenador interista, Claudio Ranieri, después de la victoria en Verona.

Sin opciones de lograr el "Scudetto" y lejos de las posiciones que dan acceso a la "Champions" de la próxima temporada, el Inter ha depositado todas sus esperanzas en esta Liga de Campeones, competición que logró por última vez en 2010.

Con un plantel plagado de jugadores veteranos lejos de sus mejores días, el Inter, cuyo arsenal ofensivo es incuestionable, ya que cuenta con el argentino Diego Milito, el uruguayo Diego Forlán o el holandés Wesley Sneijder, ha permanecido hasta 500 minutos consecutivos esta temporada sin marcar un gol.

"Es normal que se le exija mucho a la vieja guardia, sabemos lo que significa el partido de mañana (martes) y sabemos lo que tenemos que hacer", declaró el centrocampista serbio Dejan Stankovic.

El Inter de Milán tendrá ahora 90 minutos para igualar una eliminatoria que el ghanés Andre Ayew decantó momentáneamente en favor del Marsella con un gol en el descuento del partido de ida en el Velodrome.

"Tenemos una confianza renovada y motivación, con un estadio lleno, que nos llevará, estamos decididos, este equipo no fallará", señaló Ranieri sobre el partido.

"Sabemos todo del Marsella, sus puntos fuertes y débiles, que son peligrosos y rápidos al contraataque", agregó el exentrenador del Chelsea.

Con respecto a la convocatoria, Ranieri no incluyó al argentino Ricardo Alvarez, recuperándose de una lesión, pero si citó a Andrea Ranocchia y al brasileño Maicon, que eran duda.

Pero si se trata de crisis, el Marsella tampoco levanta cabeza, con cuatro derrotas consecutivas en liga.

Llega a Milán después de perder con el modesto Ajaccio por 1-0, en un partido en el que su entrenador, Didier Deschamps, reservó a varios futbolistas pensando en el envite europeo.

Con esta derrota, el conjunto francés marcha octavo en la liga, a 8 puntos del tercer puesto, el último que da acceso a la próxima edición de la Liga de Campeones.

"Somos capaces de tener reacciones de orgullo, como contra el París Saint Germain o el Borussia Dortmund. Estamos preparados para esta cita, la motivación viene por si misma, sin necesidad de palabras, y tenemos una ligera ventaja", señaló el internacinal Mathieu Valbuena.

"Tenemos que ir allí a ganar, si vamos sólo a defender la pequeña ventaja de un gol que tenemos, nos pueden hacer un gol en los últimos minutos", añadió su compañero Jeremy Morel.

BVC