Eduard R. Malayán ingresó al servicio diplomático de la Unión Soviética en 1970, desde ese año trabajó para su país en diferentes partes del mundo, vivió la era de la Guerra Fría, laboró en la embajada rusa en Estados Unidos, presenció la era dorada de la URSS en los Juegos Olímpicos, el boicot de Moscú 1980 y también el de Los Ángeles 1984.

Ahora, como Embajador de Rusia en México, da su opinión sobre la Copa del Mundo que organizarán en casa. Dice que las acusaciones de dopaje de Estado por parte de la Agencia Mundial Antidopaje “nos hicieron mucho daño”; que los países de occidente han tratado de politizar el Mundial e incluso el caso del atentado contra el exespía ruso Serguéi Skripal lo han utilizado para pedir al mundo no ir a Moscú.

 

—¿Por qué es importante para Rusia organizar un Mundial?

—Ésta es la primera vez que organizamos el Mundial. Este evento ayudará a desarrollar al país, esto representó una gran inversión en el país para la restauración o reconstrucción de los estadios, construcción de hoteles, carreteras y aeropuertos. Con motivo del Mundial, se han construido 250 instalaciones y lo más importante es que todas se utilizarán posterior al evento. 

—En la última década, Rusia ha invertido más de US71,000 millones en eventos deportivos, ¿no hay temor en el país de que ocurra como en Grecia, Sudáfrica o Brasil que después de organizar un megaevento vino una crisis económica? 

—Podemos decir que sí, que nuestro gobierno ha invertido mucho dinero, pero para el Mundial, por ejemplo, invertimos menos de lo que realizó Brasil (2014). Los aeropuertos no son sólo para acoger a los futbolistas, es algo que se quedará y servirá para el futuro. 

El presupuesto original era dos veces más, pero después de la caída de los precios del petróleo y las sanciones económicas de nuestro país que los países occidentales nos impusieron, el presupuesto se redujo.

—¿Considera que los países occidentales han tratado de dañar la imagen del Mundial de Rusia?

—En el 2014, para los Juegos Olímpicos de Invierno se decían muchas cosas: que los estadios no estaban listos, que habría atentados terroristas, pero como lo dijo el señor (Thomas) Bach, presidente del COI, fueron los mejores de la historia. Hay intenciones de denigrar el Mundial de Rusia. Sobre todo por parte de aquellos que perdieron el derecho de organizar el Mundial (Inglaterra y Estados Unidos) y segundo por quienes buscan aprovechar algunos casos políticos para encontrar un motivo para no celebrar en Rusia.

Por ejemplo, el envenenamiento de la familia de los Skripal (padre, exagente ruso que vendió información a Gran Bretaña y su hija) e inmediatamente después se culpó a Rusia de eso (…) pero ahora resulta que no es así. Muchos países mostraron su solidaridad a Inglaterra y dijeron que no iban a venir a Rusia.

—¿Qué tienen que decir sobre las acusaciones de la Agencia Mundial Antidopaje?

—Los periódicos sólo explican una parte de la verdad. Grigori Ródchenkov, quien ahora vive en Estados Unidos, es la única fuente en que se documentan los periódicos para publicar. El señor McLaren (quien publicó un informe acusando a Rusia del dopaje de Estado) nunca dijo que éramos culpables, dijo que era “posible”, “probable”. Éste es un ejemplo más de cómo tratan de politizar el deporte.

Theresa May (primera ministra de Gran Bretaña) hizo una comparación del Mundial de Rusia con los Juegos Olímpicos que se celebraron en la Alemania nazi en 1936, pero no dice que hay imágenes donde la selección británica saluda a Hitler con un saludo nazi y que en 1938 fueron a jugar a Alemania y asistieron altas autoridades del gobierno británico y también saludaron con las expresiones nazistas.

—¿Cómo han afectado a la imagen de Rusia las acusaciones de la WADA?

—Estoy de acuerdo con que el prestigio de nuestro deporte ha sufrido mucho, nos hicieron mucho daño. Pero hay cosas que no se cuentan, en los pasados JO de Invierno (Corea del Sur), hubo una serie de deportistas rusos, los mejores, que estaban limpios, se les quitaron todo tipo de acusaciones por dopaje y, a pesar de esto, les negaron el derecho a participar.

Al mismo tiempo, no voy a nombrar qué países eran, algunos deportistas de manera oficial utilizan medicamentos y fármacos que están prohibidos.

—Hace unos meses, se acusó a los aficionados rusos de emitir sonidos de simio en el partido de Rusia vs Francia.

—En cada país los hinchas son diferentes y no voy a mencionar lo que gritan los mexicanos en los partidos, donde incluso la FIFA se vio obligada a hacer una recomendación a México. Las reglas son las mismas para todos y hay que tener una conducta digna.

—Pero la BBC, el New York Times, varios documentales han referido al racismo como un gran problema, ¿lo es o es mala imagen?

—Todo es propaganda (…) Ahora estamos en una guerra mediática y se han hecho todo tipo de esfuerzos para que las personas no viajen a Moscú. Por ejemplo, hubo rumores de que las personas con orientación sexual no tradicional van a ser atacadas en Rusia y eso es una tontería.