Cuba, México y Puerto Rico son los destinos dentro de América Latina en donde la Major League Baseball (MLB) tendrá presencia. En territorio cubano se jugó un partido de exhibición entre Tampa Bay y la Selección de beisbol de Cuba; en México se enfrentarán San Diego y Houston este fin de semana, y en Puerto Rico se realizará el duelo de temporada regular entre Pittsburgh y Miami.

El comisionado de la MLB, Rob Manfred, comentó el año pasado que el deporte en América Latina es muy popular y tiene un gran potencial de crecimiento internacional. Manfred declaró, según Forbes, que veía a México como una oportunidad internacional y consideró que una mayor participación de jugadores mexicanos les ayudaría a seguir creciendo entre el público hispano.

En la Ciudad de México su último encuentro se disputó en el 2004; en Cuba no tenía presencia desde 1999 y en Puerto Rico, desde el 2010. Las Grandes Ligas buscan poner énfasis en su expansión internacional.

De acuerdo con Bud Selig, excomisionado de la MLB, la Liga generaba 1.2 billones de dólares en 1992 y ahora los ingresos ascienden a aproximadamente 10.5 billones de dólares. Las Grandes Ligas venden aproximadamente 75 millones de entradas anualmente.

La última ocasión en que franquicias de las Grandes visitaron la Ciudad de México fue en el 2004 el partido se realizó en el Foro Sol y participaron las novenas de los Astros y los Marlins. La Liga ha mantenido su presencia en el país, ya que en enero del 2015 se celebró un duelo de exhibición entre Arizona y Colorado en el Estadio Sonora. Aunque la última serie de temporada regular se diputó en Monterrey en 1999.

Las franquicias que han jugado en México son Arizona,Houston, San Diego, Mets y Colorado, quienes han enfrentado partidos de fase regular o exhibición. Jeff Luhnow, gerente general de Houston, comentó durante la presentación del Series Mexico City que una de las prioridades de la organización es tener una mayor presencia en el mercado local, ya que indicó que deben aprovechar que en Houston hay una gran cantidad de mexicanos. Jeff buscará que en el futuro la novena dispute un juego de temporada regular.

Luhnow relató que la Liga solicitó voluntarios para jugar en México y los Astros mostraron su interés y fueron seleccionados, asimismo, esperan que no sea la única vez que tengan presencia en el país.

Las Grandes Ligas han llevado a sus franquicias a naciones como Panamá, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela.

Tampa derrotó a una enjundiosa Cuba

Los Rays de Tampa Bay derrotaron 4-1 a la Selección cubana, cuyo resultado no fue la gran noticia del encuentro pues hubo una victoria en el camino al reencuentro entre Estados Unidos y Cuba, en el último día de la histórica visita del presidente Barack Obama.

El pitcheo de los floridanos supo dominar a los bateadores del elenco anfitrión en las situaciones de apremio. Cuba nunca pudo conectar hits con hombres en posición anotadora y Rudy Reyes, en el cierre del noveno episodio, disparó jonrón solitario para evitar el blanqueo.

Por los foráneos, James Loney voló la cerca con uno en base en el cuarto capítulo, siendo éste la figura ofensiva del encuentro, pues actuó de 3-2 con tres impulsadas. En cuanto a la labor del abridor Matt Moore, se llevó el lauro con seis episodios completos, en los que no toleró rayitas, aguantó seis imparables y pasó a tres por la guillotina.

Dayron Varona, único cubano presente en la plantilla de los floridanos, fue colocado como primer bate y falló en el turno inicial con un elevado a los jardines. Sin embargo, todos los presentes lo aplaudieron con gran admiración. La derrota fue para Yosvani Torres, quien dejó el partido en el tercer capítulo.

El deporte y el beisbol pueden cambiar lo que los políticos no logran con un discurso : Barack Obama

En un partido de beisbol cargado con ribetes simbólicos y que contó con la presencia de los presidentes Barack Obama y Raúl Castro, dentro de la primera visita de un equipo profesional de Estados Unidos a la isla comunista desde 1999.

El deporte y el beisbol pueden cambiar lo que los políticos no pueden con un discurso , dijo el presidente Barack Obama en entrevista a la cadena ESPN, que se realizó al momento del partido y momentos antes de que abandonara la isla.

El juego no será recordado por el resultado, sino por los dos mandatarios sentados en la primera fila del Estadio Latinoamericano.

La concurrencia rugió cuando Obama y Castro ingresaron al estadio para luego dirigirse a sus asientos detrás del plato. ¡Raúl! ¡Raúl! , coreó la gente.

Mientras los dos países tratan de atenuar más de 50 años de enemistad por la Guerra Fría, la imagen de Obama y Castro sentados juntos fue notable. Obama lució una camisa blanca con lentes de sol. Castro fue más formal, vestido con un blazer.