Miguel Herrera y la Selección Mexicana iniciaron su preparación para la Copa del Mundo con una victoria de 4-0 ante Corea del Sur, sinodal que a pesar de que sólo pudo dar batalla por lapsos de partido permitió que el cuerpo técnico del Tri viera en acción a algunos futbolistas y sacara conclusiones de cara a los próximos choques previos al debut en Brasil.

Tras un inicio incierto el equipo verde comenzó a asentarse en la cancha, teniendo en Isaac Brizuela, Carlos Peña y Miguel Ángel Ponce a sus mejores elementos, con juego de ida y vuelta y desequilibrio.

Quien desde un inicio dejó claro que está fuera de ritmo y que le dará pocos argumentos a Herrera para convocarlo fue Diego Reyes, zaguero de Porto, que perdió tres pelotas en zona de seguridad y reflejó que le faltan partidos oficiales para volver a ser quien era en América.

Cuando más trabajo le costaba encontrarse al Tri fue Alfredo Talavera quien aprovechó su oportunidad, mostrando seguridad y reflejos ante dos cabezazos en los que tuvo que emplearse al máximo para mantener el cero.

Fue cerca al 36 cuando México abrió el marcador, en una jugada en la que Ponce se atrevió a desequilibrar para luego mandar un servicio al área que Oribe Peralta atinó a cubrir con el cuerpo y así girar y fusilar al guardameta.

Segundos antes de que llegara el descanso, los pupilos de Herrera consiguieron el segundo tanto de la noche en una jugada llena de rebotes en la que Rafael Márquez remató desviado con la frente, contando con la fortuna de que El Gullit Peña recentró para Alan Pulido, delantero que tras perdonar solo frente a las redes aprovechó un rebote para sellar su debut con la Selección con un tanto.

Cabe destacar que antes de que se comenzaran a realizar cambios, Rodolfo Pizarro y José Juan Vázquez, quienes debutaron con la casaca nacional, cumplieron una discreta actuación.

Para el segundo tiempo, Herrera le dio juego a casi todos sus futbolistas, manteniendo únicamente a Talavera, Reyes, Pizarro, Brizuela y Pulido, quienes resintieron tantas modificaciones en la cancha y sufrieron para hilar acciones de peligro ante unos coreanos que también modificaron en gran medida su formación.

Fue ya cerca del final del compromiso cuando, en una jugada individual y llena de desequilibrio de Brizuela, quien llegó a línea de fondo y mandó un servicio retrasado, la Selección volvió a modificar el marcador final con una definición de primera intención de Pulido, quien al 86 consiguió su segundo tanto de la noche e instantes más tarde selló su debut con México con un triplete, tras un par de rebotes que había dado el arquero.

Tras la goleada ante Corea ahora será labor del estratega nacional sacar conclusiones del rendimiento de sus futbolistas, de los cuales se esperarían nuevas convocatorias de Brizuela, Ponce, Pulido y Talavera, mientras que Pizarro y Reyes deberán contar con mucha fortuna y elevar su nivel para aspirar a llegar al Mundial.