“La primera cirugía en la rodilla no salió bien y recaí. Me realizaron otra y otra. Fue frustrante, pensé en retirarme”, recuerda Gabriel Gutiérrez, cátcher de los Charros de Jalisco y miembro del roster del equipo mexicano que disputa la Serie del Caribe en Panamá.

En total, fueron tres cirugías en la rodilla a las que se sometió el receptor, situación que limitó su participación entre el 2015 y el 2016 en la Liga Mexicana de Beisbol y, posteriormente, en la Liga Mexicana del Pacífico. Antes de los procedimientos quirúrgicos, también lo aquejó una lesión en la espalda.

La fase regular 2016 en el circuito de verano no la disputó, con Diablos Rojos, pero para septiembre de ese año, los médicos le permiten regresar a jugar y se integró a la pretemporada con Charros. El originario de Guasave describió, en aquel momento para el diario El Informador, que se sentía torpe, lento, pero confiaba en retomar la actividad

Aquella ocasión compitió con seis receptores para obtener la titularidad con los Charros, que por entonces ya se colocaba como una de las franquicias más potentes de la LMP.

Un mes después, en octubre del 2016, un lanzamiento de Isaac Rodríguez impactó en el bat de Gutiérrez y le pegó en el rostro. La fractura en el pómulo lo dejó cuatro semanas fuera. La pesadilla de las lesiones volvía a aparecer.

En aquel momento, el apoyo de su familia fue fundamental, porque evitó que se retirara. Fueron los que le dieron ánimo para continuar.

El beisbolista es parte del roster que colaboró para que los Charros obtuvieran su primer campeonato en la Liga Mexicana del Pacífico, ese título que se les había negado desde su Refundación.

En la fase regular 2018-2019,  registró un promedio de bateo de .292, que lo colocó en la quinta posición en relación con el resto de los bateadores del equipo y es el mejor registro del jugador en comparación con las temporadas anteriores; es de los elementos que se mantiene en la novena, después del cambio de sede de Guasave a Jalisco.

Salvador Quirarte, presidente del Consejo de Administración de los Charros, se refirió al receptor como una persona dedicada, que durante esos momentos difíciles siempre tuvo esa actitud para tratarse de recuperarse de una manera muy rápida.

“Es la pieza fundamental del equipo. Después de la operación de la rodilla, hacía ejercicio de manera impresionante”, añadió el directivo.

En tanto, Raymundo Padilla, director deportivo de la organización, describió al jugador como  “un ejemplo. Es como un novato, tiene todas las ganas del mundo”.

Ese novato puede ser fundamental para que la novena mexicana pueda levantarse del mal inicio en la Serie del Caribe.