Hay equipos que tardan décadas para construir su legado de éxito, pero son pocos los que pueden presumir el dominio de una liga en menos de cinco años. Una historia así es la que ocurre con Fuerza Regia, con 20 años de existencia en la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP) pero que, apenas desde el 2016, ha conseguido sus más grandes logros: cuatro finales y tres títulos.

Durante sus primeros 15 años de vida (el club nació el 12 de enero del 2001), los regiomontanos siempre clasificaron a playoffs pero nunca a una final, algo que consiguieron apenas en la temporada 2016-2017 y que repitieron tres veces desde entonces de forma consecutiva, en la 2018-2019, 2019-2020 y en la atípica campaña 2020 envuelta por la pandemia.

Con estos títulos, Fuerza Regia dio el salto de ser un equipo sin estrellas a ser la tercera institución más ganadora de la LNBP, solo por debajo de los tetracampeones Soles de Mexicali (el otro equipo que ha ganado más de un título en los últimos cinco años) y los Halcones de Xalapa (no ganan un título desde 2010).

“La estructura ha sido la clave de esto”, indica Eduardo Urdiales, presidente deportivo del club, a El Economista, unos días después de la final ganada contra Aguacateros de Michoacán. Se unió al club en 2016 y con él llegó también el coach español Francisco Olmos, quien junto a su compatriota Iván Déniz (Soles) es el entrenador más ganador en los 20 años de vida de la LNBP.

Fuerza Regia estaba bajo el mando de Sergio Ganem Pérez hasta el 2016. A su muerte, su hijo Sergio Ganem Velázquez asumió la dirección e invitó a Urdiales (cuyo padre y abuelo fueron directivos en Rayados de Monterrey) como presidente deportivo, más la dirección técnica de Olmos. El resultado fue el primer campeonato tras vencer a Mexicali en una serie de 4-2. En ese entonces, el club regio contaba con un aproximado de 5, 000 seguidores en Instagram y 36, 000 en Facebook, que aumentaron un 600% y 400%, respectivamente (ahora tienen 30, 000 y 172, 060 en dichas redes), de forma orgánica.

Para ese crecimiento han sido claves los patrocinadores y socios, explica Urdiales, entre los que destaca Grupo Multimedios, que se unió en 2017 y propició mayor exposición de la marca al aumentar las plataformas de transmisión de los partidos (televisión, radio y redes sociales), además de alcanzar contratos con más de 25 patrocinadores como SisNova, HEB, Strendus y Banco Afirme.

El respaldo de estas marcas es fundamental. Fuerza Regia recibe los ingresos más altos de la LNBP por patrocinadores, con un promedio de entre cinco y siete millones de pesos al año, que representan el 85% de los ingresos del club y con los que se subsidian los sueldos de sus jugadores, que van desde los 4, 000 hasta los 15, 000 dólares mensuales.

“Nos decían que somos ‘el América’ de la LNBP, pero yo preferiría que no sea así porque no quiero eso del ‘Ódiame más’”, señala entre risas el presidente deportivo y continúa: “más bien nos identifico con Rayados y Tigres, creo que al igual que ellos tenemos un plantel muy fuerte. Es un reto mantenernos así, ya llegamos a la cima y ahora el reto es mantenerse”.

En el plantel actual destacan el ala pívot Joseph JJ Ávila, el base Paul Stoll y el pívot Oderah Anosike, mientras que en los títulos anteriores también brillaron Juan Toscano (actual jugador de los Golden State Warriors de la NBA) y el nigeriano Jeleel Akindele.

La única espinita clavada, refiere Urdiales, es la Liga de las Américas, el torneo donde compiten los mejores clubes de baloncesto del continente y en el que quedaron entre los mejores cuatro en 2017. Además, entre sus planes está el concretar un proyecto de fuerzas básicas para que jóvenes mexicanos y mexico-americanos puedan debutar con el club.

“Se vive un ambiente muy padre (en el club), muy positivo. Se ha crecido en eso, se ha conformado una familia, lo hemos vivido así particularmente en esta temporada al estar concentrados en una ‘burbuja’ en un hotel en la montaña de la sierra de Santiago (municipio de Nuevo León) durante 15 o 16 semanas”.

Fuerza Regia cambió su imagen, su logo y sus colores previo a su auge deportivo, con la misión de conectar más con su público y algo que han adoptado como su filosofía: “El engrane representa la ciudad industrial de Monterrey, el trabajo, el estar todos juntos, el que si no funciona uno se detiene el otro. Eso le ha gustado mucho a la afición”.

fredi.figueroa@eleconomista.mx