Luego del triunfo de Ghana ante Serbia, las Estrellas Negras se perfilan ya como el gran rival de Alemania por el liderato de la llave y asestan un zarpazo que podría ser mortal al equipo con el que teóricamente debería disputarse la segunda posición.

"Ha sido un partido muy, muy difícil, con una lucha de estilos muy diferentes. Teníamos que estar concentrados durante 90 minutos y respetar nuestra táctica hasta el final", comentó tras el partido el entrenador serbio de los ghaneses, Milovan Radejac, que se midió a sus compatriotas.

Los europeos pudieron al menos consolarse con un dato para la historia: Dejan Stankovic logró el insólito récord de disputar tres Mundiales con tres camisetas diferentes, tras jugar con Yugoslavia en Francia-1998 y Serbia y Montenegro en Alemania-2006.

Del otro lado, el estratega de los serbios, aceptó que fue un duro golpe arrancar la Copa del Mundo con un descalabro.

"Por supuesto es un golpe duro comenzar con una derrota, pero todavía nos quedan dos partidos por jugar y por ganar", admitió el serbio Antic, que estimó que la expulsión "costó cara" a su equipo.

En la segunda jornada de la llave D, los serbios se verán a Alemania el viernes 18 en Port Elizabeth, mientras que las Estrellas Negras tratarán de no fallar ante el equipo teóricamente más débil de la llave, Australia, el sábado 19.