“Todos los días tenemos miedo. Algo corre por el camino, o golpeas una piedra en una esquina y piensas: ‘Oh, eso estuvo cerca’. Es exactamente como es. Si sucede, sucede. No pierdas el tiempo preocupándote por eso”, dijo Chris Froome al diario Telegraph hace un mes.

Y ahora, a unos días de iniciar el Tour de Francia, un accidente en su entrenamiento lo dejará fuera de la competencia.

El cuatro veces campeón de la carrera gala cayó de la bicicleta en Roanne (centro de Francia). Tiene varias fracturas, “es un accidente grave”, declaró a la televisión francesa el director del equipo Ineos, Dave Brailsford.

“Está en un estado muy, muy grave. Está claro que no tomará la salida en el Tour de Francia el 6 de julio en Bruselas”, agregó.

“Chris se encuentra en el hospital en Roanne, donde debe sanar especialmente una fractura del fémur derecho, el codo derecho y costillas fracturadas”, declaró el médico del equipo, Richard Usher.

Una ráfaga de viento provocó la caída de Froome, que había ido a reconocer el recorrido de la cuarta etapa del Dauphiné, una contrarreloj, con un compañero, el escalador holandés Wout Poels.

“Rodaban muy rápido, había mucho viento. Él (Froome) se sonó la nariz, el viento pilló la rueda delantera y chocó contra un muro.

“Aunque conocemos todos los riesgos inherentes a nuestro deporte, sigue siendo traumático que un corredor se lesione y sufra heridas graves. Chris había trabajado duro para llegar en forma y estaba en el buen camino hacia el Tour”, explicó Brailsford.