A 48 horas para su duelo de cuartos de final de la Eurocopa-2012 ante España, la selección francesa entrenó a puerta cerrada este jueves, en la que el adjunto al seleccionador Laurent Blanc, Alain Boghossian, rebajó la tensión por el altercado del martes.

Todavía se habla de la fuerte discusión vivida en el vestuario de los Bleus el martes tras perder 2-0 con Suecia, pero los integrantes del equipo quieren pasar página para preparar lo mejor posible el encuentro ante la Roja.

Francia se ejercitó al final de la tarde en su campamento base de Kirsha, para evitar el fuerte calor que se vive en Donetsk. La temperatura superó el jueves los 30 grados.

Antes de la sesión, el entrenador adjunto Boghossian había explicado que los centrocampistas Franck Ribery (talón izquierdo) y Samir Nasri (rodilla) están "operativos" para este jueves, tras perderse la práctica el miércoles, en el día siguiente al revés ante los suecos.

"Van muy bien. Al día siguiente del partido hay fatiga, siempre es difícil. Han descansado ayer para curar pequeños problemas. Todo el mundo estará operativo esta tarde", apuntó.

Antes del partido ante los campeones del mundo y europeos, Francia efectuará el viernes una última sesión, a las 18:45 horas locales, en la cual sólo los 15 primeros minutos estarán abiertos a la prensa.