Los Milwaukee Bucks han capturado corazones y audiencia televisiva, desde el sureste de Wisconsin y cruzando las fronteras. Los índices de audiencia de Milwaukee para las Finales de la NBA son los más altos desde 2001, cuando los Lakers de Los Ángeles jugaron contra los 76ers de Filadelfia, según ESPN.

A nivel micro los números mejoraron, el tamaño de la audiencia en el sureste de Wisconsin es mucho mayor que el de las transmisiones por televisión de las Finales de la NBA del 2019 entre los Toronto Raptors y los Golden State Warriors. Aquellos alcanzaron entre 76,000 y 136,000 tele hogares, dependiendo del juego.

Incluso, comparado con las finales del 2020, el tamaño de la audiencia a nivel local y nacional está muy por delante. En los últimos años, la liga ha experimentado una caída en sus índices de audiencia de televisión, aunque sus números se han recuperado durante la pandemia. Pese a todo, la popularidad de la NBA se mantiene en constante expansión de subculturas y medios alternativos.

Cabe mencionar que incluso la temporada regular acortada de 72 juegos permitió a la liga aumentar sus ingresos por patrocinio en un 6%, anualmente a casi 1,500 millones, según la consultora deportiva IEG.

Las valoraciones de los equipos han aumentado un 14% anualmente, más que la NFL (11%). En medio de las discusiones sobre la adición de un posible torneo de mitad de temporada, la NBA supuestamente tiene la misión de triplicar el valor de su paquete de derechos de medios. Y también buscan la expansión en el mercado africano, empresa que ya se estima en 1,000 millones de dólares.

Los picos negativos de audiencias no significan que la popularidad de la NBA está en duda. La liga es un modelo para un estándar completamente nuevo del siglo XXI, muy interactiva con sus fans y con figuras comercializables.

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