La última ocasión que Ricardo Ferretti estuvo desempleado fue hace 40 años, cuando apenas tenía seis meses como residente en México. En 1977, el Tuca, jugaba para Atlas, pero el equipo descendería al terminar la temporada y por reglamento no podía jugar con los rojinegros en la Segunda División, por lo que tuvo que recurrir al futbol amateur para mantenerse, porque —como él mismo dijo— “no tenía ni para el avión para regresar a Brasil”.

Desde entonces, y tras seis meses sin contrato ligado a una institución deportiva en México, además de ser ofrecido como futbolista a los 18 equipos profesionales y no ser contratado, Ricardo Ferretti no ha parado. Después de su retiro como futbolista, se convirtió en entrenador y es el único que desde 1991 no ha parado de dirigir, tampoco ha sido despedido y, actualmente, es el técnico con mejor salario de la Liga MX, con ingresos de 3.8 millones de dólares anuales.

No sólo eso, también es el técnico con el salario más alto en la historia reciente del futbol mexicano, Antonio Mohamed recibe 2 millones de dólares al año de Monterrey, misma cantidad que obtenía Gustavo Matosas cuando fue técnico del América, y supera a José Manuel de la Torre, que llegó a tener un contrato por 1.4 millones de dólares al año en Chivas.

El máximo lo ostentaba César Farías, cuando en el 2013 firmó un acuerdo por tres años con Tijuana con un salario anual de 3 millones de dólares.

“Por cuatro años yo no jugaba, era banca, ni modo de llegar y exigir quiero aumento de sueldo”, mencionó Ricardo Ferretti en conferencia de prensa este mismo año, cuando indicó que su primer sueldo en México apenas alcanzaba 1,000 dólares mensuales.

Ricardo se hizo en México, desde hace 40 años vive en nuestro país, lugar donde obtuvo dos títulos de Liga, uno de Copa, dos Copas de Concacaf y una Copa Interamericana. Como entrenador, nunca ha sido despedido. acumula 1,040 partidos dirigidos, que representan 47 torneos consecutivos, cinco títulos de Liga, tres campeón de campeones y un trofeo de Copa.

“Más que una virtud, es un mérito que lo ha aguantado en los momentos que ha tenido bajo rendimiento, que no son muchos, y en todos los clubes que ha llegado, su virtud es adaptarse a lo que le proponen los equipos”, añadió Mariano Trujillo, exjugador y dirigido por Ferretti y ahora comentarista de Fox Sports..

El Tuca cumplió siete años como técnico de Tigres y la última renovación de contrato la firmó el año pasado, cuando se convirtió en el entrenador mejor pagado de México.

Con 2,700 días al frente de los felinos, Ferretti, de cumplir su contrato, se convertiría en el técnico que más tiempo haya permanecido en un club. Ignacio Trelles llegó a siete años con Zacatepec (1954-1961) y Cruz Azul (1976-1983).

“No tengo tiempo para comerciales”, expresó Ricardo Ferretti en su presentación como entrenador interino de la selección mexicana. El técnico de origen brasileño apenas apareció unos segundos en el promocional del partido que definía al campeón de Concacaf y representante de la zona en la Copa Confederaciones del 2015.

“No es un tipo mediático, incluso le cuesta trabajo comparecer ante la prensa y el público. A veces no se siente cómodo”, indica Francisco San José, experto en marketing deportivo y catedrático de la Escuela de Ciencias del Deporte de la Universidad Anáhuac.

Ferretti no es portavoz de marcas, no aparece en comerciales o en campañas institucionales de su club, en parte, porque tiene una imagen de gruñón y con una personalidad que no se comprende sin dar órdenes; sin embargo, para el especialista en negocios del deporte, la cotización de Ricardo como el entrenador mejor pagado de la Liga se sustenta en que “representa lo bueno que un club busca en pos de lograr estabilidad, confianza, trabajo serio y conseguir objetivos. Es la mejor rentabilización para Tigres, dándole resultados, manteniendo un estilo en la cancha y la estabilidad en el proyecto deportivo. Da una sensación de que las cosas están bien”, señala el académico.

Con Ferretti, los felinos han conseguido 60% de los títulos en la máxima categoría. El técnico mejor pagado se construyó a sí mismo.