Kyrie Irving derrota a su mayor rival en un enfrentamiento uno a uno. Están en la cancha, se emociona y se le salen algunas lágrimas. ‘Ky’ tiene 16 años y por fin le ganó a su maestro: su padre.

Drederick Irving es arquitecto de la educación de su hijo y ahora jugador de los Celtics de Boston. Le heredó el amor por el basquetbol, le enseñó a competir y entre otras cosas, la libertad de tomar sus propias decisiones desde que inició su carrera en la NBA con los Cavaliers en el 2011, cuando tenía 19 años.

Han pasado seis años, tiempo en el que consiguió con los Cavs el primer título en la historia de la franquicia en la temporada 2015-2016. Además, ya jugó con uno de los basquetbolistas más cotizados de la actualidad: LeBron James. En el quinto juego de la final ante los Warriors de Golden State, James e Irving sumaron cada uno 41 puntos.

“Mi papá es mi jugador favorito. Cuando vences a tu jugador favorito, cuando derrotas a tu ídolo, entonces es como decirte a ti mismo ‘amigo, nada puede detenerte’. Me dio mi espacio, libertad y respeto para tomar decisiones por mi cuenta. Soy ya un hombre de 25 años. Estoy evolucionando constantemente y buscando siempre lo siguiente”, dijo Irving al programa de radio Boston’s Home for Sports el pasado 3 de enero.

Irving no quería seguir con los Cavs porque su desarrollo estaba a expensas de lo que pudiera lograr junto a LeBron. Brian Windhorst analista de ESPN.com reportó que la campaña pasada Irving pidió su cambio porque necesitaba “jugar en una situación donde él pudiera ser el foco principal”.

Su liderazgo comenzaba su rebeldía. Esta temporada con el entrenador Brad Stevens, se adapta a una plantilla con una edad promedio de 24.6 años, la quinta más joven actualmente de la NBA y donde es visto como líder.

“Es una gran persona, un gran compañero de equipo. Siempre está trabajando y lidera con el ejemplo. Siempre quiere ayudar en cualquier pregunta que tenemos, especialmente los jóvenes. Nos enseña, por ejemplo, a través de películas”, explica a El Economista, Jayson Tatum, el tercer jugador con más productividad con 13.9 puntos por juego y, por cierto, con 20 años de edad.

Tatum tiene seis años menos que Irving, pero la edad no condiciona el respeto a la experiencia. Al Holford, a sus 32 años y con 10 años de trayectoria en la NBA, aprende también de las fortalezas de Irving.

“Kyrie es un gran competidor. Es un chico que ha probado que puede jugar a un gran nivel y creo que ha mejorado a nuestro equipo. Me ha retado a su manera a ser mejor jugador, especialmente a ser más agresivo en la ofensiva. Ha sido muy divertido jugar con él”, dijo a este diario.

La salida de Isaiah Thomas hacia los Cavs fue en su momento escandalosa. Los Celtics tuvieron la temporada pasada al jugador que más puntos anotaba por juego con 28.9. Pero Irving llegó a equilibrar la situación, siendo el que más produce con 24.1. El entrenador Brad Stevens le da el voto de confianza.

“Kyrie trabaja de la manera correcta. Tiene una gran actitud, quiere ser grande. No da por hecho lo que ya logró. Trabaja para ser mejor el siguiente día, y por esa razón sigue mejorando”.

Los Celtics son los mejores de la Conferencia Este con una marca de 34-10, en los entrenamientos Stevens le pide a Irving que sea el ejemplo a seguir cuando explica los ejercicios. Irving se ha ganado el lugar de líder, y no está más bajo la sombra de LeBron.