El exdelantero de la Selección Argentina Mario Kempes aún guarda gratos recuerdos del título mundial que ganó con su país en 1978. Kempes, que terminó el torneo como goleador con seis tantos, acababa de completar una temporada en el Valencia español justo antes de regresar al invierno sudamericano, que facilitó un campeonato memorable.

El clima me afectó de manera positiva, definitivamente , dice Kempes. Obviamente uno juega mejor en temperaturas más frescas, porque no siente tanto el cansancio como cuando hace calor. Especialmente, uno no siente la boca seca todo el tiempo ni las piernas tan débiles .

Los jugadores de las 32 naciones competidoras que vayan a Sudáfrica tienen buenos chances de encontrarse con temperaturas agradables, y estas condiciones climáticas de invierno podrían ayudar a que se jueguen encuentros de mayor intensidad, con ritmos un poco más ligeros y una recuperación física más sencilla.

El entrenador del seleccionado de Estados Unidos, Bob Bradley, que ya estuvo en Sudáfrica en junio pasado para disputar la Copa Confederaciones, está de acuerdo con que un clima más frío puede hacer la diferencia en cuanto a calidad de juego. Pero también señala otros factores importantes de un país en el que algunas ciudades presentan temperaturas bajo cero por la mañana que se hacen progresivamente más agradables llegando a la tarde.

En la primera ronda, el año pasado, jugamos en las mismas sedes que nos tocaron para el Mundial: Rustemburg, Tshwane-Pretoria y Johannesburgo-Ellis Park. Y creo que tenemos que tener tan en cuenta la altitud como la temperatura , asegura Bradley.

Cape Town y Port Elizabeth son conocidos por una lluvia incesante en junio, y las mañanas de Bloemfontein pueden tener temperaturas debajo de cero.

La variación climática -se pueden obtener registros desde cero hasta 22 grados en las diversas zonas- también cambiarán dependiendo de la hora de comienzo de los partidos.

El Mundial se alejará más que nunca de aquel martirio de Estados Unidos 94, torneo en el que se llegó a jugar con un calor opresivo y mucha humedad.