La espiral descendente que llevó a Radamel Falcao casi al retiro a los 28 años comenzó el 1 de julio del 2013, cuando las dirigencias de Atlético de Madrid y Mónaco acordaron el traspaso del futbolista colombiano a cambio de 60 millones de euros.

Meses después, se supo a través de documentos filtrados a la plataforma Football Leaks, que en realidad la operación estuvo cifrada en 43 millones de euros y que el movimiento formaba parte de una operación puente, más sofisticada, mediante la cual Radamel, después del Mundial de Brasil 2014 y su inminente participación con su selección, Colombia, se convertiría en uno de los tres fichajes más altos en la historia del futbol moderno, algo más que 70 millones de euros.

Después de tres temporadas de lesiones, desprecio, inactividad y pocos goles, El Tigre, como se le conoce al delantero colombiano, recuperó su mejor versión al fin en Francia. La debacle quedó atrás, ahora junto a Mónaco.

Falcao se muestra como la revelación de la Champions League, donde Mónaco terminó en el primer lugar del grupo E, sumado 21 goles en 1,815 minutos, lo que se traduce en un ritmo de un tanto cada 86.4 minutos de participación. Es su mejor registro en los últimos tres años, que estuvieron plagados de lesiones musculares, roturas de ligamentos, conmociones cerebrales y enfrentamientos con técnicos del calibre de Louis Van Gaal y José Mourinho.

Tras la lesión de ligamento en la rodilla izquierda que sufrió Radamel en un juego de dieciseisavos de final de la Copa de Francia en el 2014, ante Chasselay de la Cuarta División, el colombiano acumuló 61 partidos en que no pudo participar con sus respectivos equipos debido a lesiones.

Es decir, Radamel Falcao se perdió 45% de los juegos de Mónaco, Manchester United y Chelsea debido a su estado de salud.

Toda esa inactividad se tradujo en una devaluación de 45 millones de euros. Además de la edad, la poca participación se redujo de 60 millones de euros, en enero del 2014, a los 15 millones de euros que actualmente ostenta el colombiano.

Todas esas ausencias se tradujeron en que en tres años apenas marcara 17 goles y que sus índice goleador se disparara a niveles de un tanto en más de 100 minutos. Con Chelsea, antes de regresar a Mónaco, apenas jugó 363 minutos y anotó un gol.

Siempre he amado al balón, por más que hubo momentos difíciles. Incluso pensé en desistir, sobre todo cuando estaba en Argentina y era juvenil, cuando vivía solo. Pero traté de que el esfuerzo hecho y que todo lo que me había perdido valiera la pena. Al fútbol se juega con el corazón, con todos los sentidos , expresó el delantero al diario El País cuando todavía jugaba con Atlético de Madrid.

La actual temporada tampoco ha sido sencilla para Radamel: se perdió 10 encuentros por dificultades físicas, pero por fin superó en minutos la participación máxima que tenía en los tres años anteriores. Hasta el duelo ante Manchester City, Falcao acumula más goles (21) que en los tres ciclos anteriores (17).

Después de seis años regresó a disputar la Champions League, donde ha sumado cuatro goles y se muestra como una amenaza para Josep Guardiola y el Manchester City.

Soner Ertek, gracias por los mensajes. No te culpes por lo sucedido, son accidentes del futbol , publicó Radamel en Twitter al defensa involucrado en la jugada que le cambió el destino a Falcao en el 2014. Casi tres años después, El Tigre está de vuelta.