Si hoy Suiza pudo concretar la primera gran sorpresa de la Copa del Mundo debe estar agradecido con la República de Cabo Verde. Y es que aunque lleva tatuado en el pecho el escudo suizo, el héroe del compromiso ante España nació en ese país hace 23 años.

No importó su corta edad, ni mucho menos sus apenas 23 apariciones como seleccionado suizo, porque ayer el jugador del Saint Etienne, apareció en el momento justo para conectar una pelota que terminó en las redes y que a al postre significó la victoria sobre uno de los grandes favoritos del torneo que muchos pensaban les pasaría por encima.

Pero los éxitos no son una novedad para Fernandes, por el joven jugador lleva ya tres años participando en Ligas fuera de su país, cotizando cada vez más su carta que actualmente está tasada en siete millones de dólares.

Nelson debutó con el Sion de Suiza en 2004, y después, en 2007, el Manchester City que dirigía Sven Göran Eriksson lo compró por siete millones de billetes verdes. Actualmente milita a préstamo con el Saint Etienne francés.

Tras el gol que provocó que Suiza entera siga festejando, todos los fanáticos de aquel país deberán estar agradecidos eternamente con la República de Cabo Verde, tierra que le dio la vida a su nuevo héroe.