Johannesburgo.- Sudáfrica se beneficiará de la infraestructura desarrollada para la Copa del Mundo de futbol y debería usar el deporte como una fuerza unificadora por años después del torneo, dijo el lunes el presidente del país, Jacob Zuma.

Zuma también pasó la cuenta a aquellos que dudaron de la capacidad de Sudáfrica de poder realizar uno de los eventos deportivos más vistos del mundo, al decir que el espectáculo era una celebración para los estados vecinos de Africa que habían ayudado en la lucha contra el apartheid.

"Tras muchos años de planificación y trabajo duro, podemos celebrar esta noche el largo camino que hemos recorrido juntos en nuestros preparativos para esta primera Copa del Mundo africana", señaló Zuma en un discurso preparado para un banquete del Mundial.

"Sudáfrica ha salido con vida y nunca volverá a ser la misma después de esta Copa del Mundo", agregó.

El mandatario declaró que la gigantesca inversión en infraestructura, que llevó a la construcción de cinco estadios de clase mundial y la puesta punto de grandes carreteras, ayudaría a posicionar a Sudáfrica como un país de destino para inversiones e intereses comerciales.

"El desarrollo de infraestructura continuará como parte del legado de la Copa del Mundo para beneficio de todos los sudafricanos en los próximos años y permitirá a todos los ciudadanos contar con un mejor acceso a servicios e infraestructura", aseguró.

"Tras el pitazo final, tenemos que asegurarnos a través de efectivos programas de desarrollo, de que el futbol se transforme en un deporte de verdadera unidad y significativo para nuestro pueblo como parte del legado de la Copa del Mundo", añadió Zuma.

En forma coincidente, el presidente de la FIFA Joseph Blatter dijo que el torneo inspiraría confianza en Sudáfrica y el resto del continente.

"Estoy seguro que será la mejor Copa del Mundo de la historia", declaró Blatter.

La fiebre mundialista contagiaba a Sudáfrica cuatro días antes del inicio del torneo, con muchas compañías locales vistas dando tiempo libre a sus trabajadores en los días en que el país anfitrión juegue sus partidos.

"El desafío para los empleadores es asegurar que exista algo de productividad en el trabajo este mes", bromeó Zuma.

BVC