Estados Unidos buscará su cuarto título mundial femenino y jugará su quinta final, tras derrotar en Lyon por 2-1 a Inglaterra, que falló un penal a ocho minutos del final, gracias a un gol de Alex Morgan, el día de su cumpleaños 30.

Los goles fueron obra de Christen Press y Alex Morgan, que no había anotado tras sus cinco goles en el debut contra Tailandia (13-0). En la celebración, Morgan hizo el gesto de tomar un taza de té.

“Estoy muy orgullosa de este equipo y de cada una de las jugadoras que participaron en esta victoria. Nuestro banquillo es muy amplio y lo hemos demostrado en este partido. ¿Cómo puedes con esto?”, dijo Morgan.

Con ese tanto, Alex alcanzó a la inglesa White al frente de la tabla de goleadoras, con seis dianas, dejando atrás a la también estadounidense, Megan Rapinoe, que no jugó por una lesión muscular, que había logrado dos dobletes en octavos contra España y en cuartos frente a Francia, y a la australiana Sam Kerr, ambas con cinco.

“Tengo una pequeña lesión en los isquiotibiales, que me vino en el partido de cuartos contra Francia (el viernes). No estaba recuperada para este encuentro, que ha llegado muy pronto, pero me voy sintiendo mejor y espero estar en la final”, explicó Rapinoe.

Morgan, la mujer futbolista más seguida en redes sociales, con 3.7 millones de abonados en Twitter y 7 millones en Instagram, estuvo seis meses jugando en Lyon, donde en este juego la vieron 53,000 espectadores, en una estancia en que las lesiones no la ayudaron, aunque marcó 12 goles en 16 partidos disputados.

En los minutos finales, Inglaterra vio cómo se le anulaba un gol a White por fuera de juego, tras consulta al videoarbitraje, y se le señalaba un penal a favor en el 84, también tras acudir al VAR.

Pero la portera norteamericana, Alyssa Naeher, detuvo el lanzamiento a Steph Houghton, tras un derribo dentro del área de Becky Sauerbrunn a White.

“Alyssa Naeher ha sido la jugadora del partido. Nos ha salvado”, dijo Morgan.

Las desgracias no acabaron ahí para Inglaterra, que terminó con 10 jugadoras, después de que Millie Bright recibiera su segunda tarjeta amarilla en el 86, tras una falta a la omnipresente Morgan.

“El futbol puede ser cruel. Hicimos un fantástico partido. Cuando conseguimos el penal, le dije a mi banquillo que íbamos a ganar, pero no iba a ser así”, afirmó el técnico inglés, Phil Neville.

Holanda y Suecia, en la puerta de la semifinal

Holanda, campeón de Europa hace dos años, sueña con jugar su primera final del Mundial femenino.

“En la Eurocopa nadie tenía grandes expectativas. Pero cuando ganamos, logramos muchos apoyos en el país. A partir de entonces, todo el mundo nos ve como campeonas del mundo, lo que nos mete mucha presión. No jugamos nuestro mejor futbol en la primera ronda, pero ganamos y estamos en el buen camino”, dijo la atacante Vivianne Miedema.

Viene de sorprender en cuartos de final a Alemania (2-1), vigente campeona olímpica, dos veces campeona mundial y siempre candidata al título en el futbol femenino.

Suecia viene positiva al dejar atrás a Alemania, una de las grandes favoritas al título, y se clasificó a semifinales del Mundial femenino, sellando de paso su billete para los Juegos de Tokio 2020, en los que no estarán las vigentes campeonas olímpicas.

“Desde el principio hablamos de las posibilidades de llegar lejos y de ganar todos los partidos. Lo que está bien, es un extra, es que estamos clasificados para los Juegos Olímpicos. Ahora que está hecho jugamos por la victoria en el torneo”, afirmó el técnico sueco Peter Gerhardsson.