Sergio Pérez, en el presente, tiene la mejor calificación de su carrera en el asiento de Racing Point, ubicándose en cuarto lugar de la clasificación de pilotos con 100 puntos, una vez que logró el segundo sitio en el Gran Premio de Turquía.

La opción del año sábatico parece ahora una idea paradójica, tras lograr el noveno podio de su trayectoria y vivir su mejor momento en la Fórmula 1 a los 30 años de edad.

“Creo que como siempre debes rendir semana tras semana y me gusta terminar en lo alto. Logramos mantener un buen resultado”, dijo en un primer comentario tras la carrera.

En un segunda reacción de júbilo, exclamó: “¡Lo hicimos! ¡Tanto se había negado en llegar este año! Carrera perfecta y sin errores. ¡Un día muy especial!”.

Fue el mejor resultado de Checo desde el Gran Premio de Italia de 2012, cuando también terminó segundo detrás de Hamilton, y el fin de semana compensó, en parte, la pérdida de un podio en Imola (Italia) esta temporada, carrera en la que señaló a la escudería como responsable de una mala estrategia.

Es decir, con los buenos resultados, Checo demostró lo escandaloso que será si no consigue un asiento en la parrilla de F1 de 2021. Racing Point y el piloto ya confirmaron que no continuará en el asiento, en el cual percibió este año 3.2 millones de dólares en salario, 1.5 veces menos de lo que fue su máximo salario en su carrera en el 2018 con Sahara Force India.

El director gerente de la Fórmula 1, Ross Brawn, levantó la voz por el mexicano al respaldarlo y anunciar que debe mantenerse vigente en la F1.

“Sergio Pérez hizo una gran actuación y sería una tragedia si no está en la F1 el año que viene. Más que merecido su lugar en la parrilla. Si eres un equipo que quiere un piloto competitivo para maximizar cada oportunidad, Pérez es tu hombre”, dijo Brawn, quien trabajó con Michael Schumacher durante una era dorada en Ferrari y con Hamilton, en Mercedes, en 2013.

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