Luther Young llegó a Inglaterra a finales de la década de los 50, cuando tenía 10 años. Como muchos otros niños caribeños, nació en Jamaica y se mudó con sus padres al Reino Unido. Los pobladores de las colonias británicas, como Jamaica, San Cristóbal y Nieves, Barbados y Guyana, fueron convocados por el gobierno para ayudar a la reconstrucción de las ciudades inglesas que habían sido bombardeadas por los alemanes en la Segunda Guerra Mundial.

Luther creció y se enganchó con el futbol, mientras su padre trabajaba. Se hizo fanático del Tottenham e incluso trató de convertirse en futbolista profesional con el Queens Park Rangers, pero un accidente automovilístico le provocó una lesión en la rodilla que lo orilló a retirarse. Tiempo después, conoció a Sharon, se casó y tuvo cuatro hijos, entre ellos Ashley Young, el mediocampista actual de la Selección inglesa.

“Existe un buen porcentaje de la población de raza negra de Inglaterra que tiene orígenes jamaiquinos, ya que este país fue la colonia inglesa más grande en el Caribe. Muchos de sus pobladores emigraron a tierras inglesas, incluso, como esclavos antes de la Segunda Guerra Mundial para trabajar en las fábricas de caña de azúcar. Ahora sus hijos, nietos o bisnietos están integrados a la vida inglesa y se dedican a todo tipo de actividades, como el futbol”, explica Margarita Vargas, investigadora en el Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe de la UNAM.

Además de Young, la Selección inglesa cuenta con Danny Rose, Kyle Walker y Raheem Sterling, quienes tienen orígenes jamaiquinos; Fabian Delph y Ruben Loftus-Cheek, de raíces guyanenses y Jesse Lingard y Marcus Rashford, cuyos abuelos nacieron en San Vicente y las Granadinas y San Cristóbal y Nieves, respectivamente.

Es decir, una tercera parte del representativo tiene orígenes caribeños. La importancia de estos elementos es vital para el cuadro que dirige Gareth Southgate.

Walker, Lingard, Sterling y Young fueron titulares en el partido de cuartos de final ante Suecia, mientras que Delph y Rashford entraron como sustitutos.

Los ocho descendientes de caribeños han jugado, por lo menos, tres partidos en lo que va del Mundial de Rusia.

“Los padres, abuelos o bisabuelos de estos futbolistas, al igual que el resto de los inmigrantes caribeños, se establecieron en la periferia de las grandes ciudades inglesas, porque no tenían para pagar la renta de una casa de Londres o Manchester, por ejemplo. Es probable que estos futbolistas nacieron y crecieron en el mismo lugar en el que se establecieron sus abuelos o bisabuelos, porque sus familias no gozaban con una solvencia económica para mudarse a una gran ciudad”, agrega Vargas.

Young, por ejemplo, nació en Stevenage, una localidad al norte de Londres; Lingard lo hizo en Warrington, al suroeste de Manchester; Rose en Doncaster, una metrópoli localizada entre Leeds y Sheffield; Delph en Bradford, ubicada al oeste de Leeds y Rashford en Wythenshawe, al sur de Manchester.

Loftus-Cheek (Londres) y Walker (Sheffield) fueron los únicos que nacieron en las grandes urbes inglesas, luego de que sus padres se mudaran ahí, mientras que Sterling nació en Kingston, Jamaica, pero a los cinco años se mudó con su madre a la capital inglesa.

Estos integrantes de la selección son un reflejo de cómo los futbolistas con raíces caribeñas han encontrado en las ligas inglesas el lugar para sobresalir. En las cuatro ligas principales (Premier, Championship, League One y League Two) están repartidos, por lo menos, 27 jugadores con raíces en Jamaica, San Cristóbal y Nieves, Guyana, Barbados, Granada y de Antigua y Barbuda, de acuerdo con cifras del portal Transfermarkt.

Los 14 jugadores descendientes de jamaiquinos representan la ex colonia británica que más futbolistas tiene en las ligas inglesas.

“A partir de 1962, muchas de las colonias británicas alcanzaron su independencia y la migración de sus ciudadanos a la Gran Bretaña se convirtió en ilegal. Los que llegaron antes de esa fecha son legales, porque en aquella época los consideraron súbditos del imperio británico que venían a reconstruir el país. Ahora, muchos de esos inmigrantes tienen problemas con el gobierno para demostrar la legalidad de su estatus migratorio”.

Los descendientes caribeños impulsan a la Selección inglesa, que jugará por primera vez una semifinal del Mundial desde Italia 1990.