Siempre lo dijo mi padre: quien quiera aprender de futbol que vea a los italianos, juegan con sus líneas muy bien formadas y marcadas.

Sin mencionar lo bien formados y marcados que están sus jugadores. Estoy en la sala de espera de un ginecólogo que piensa que sus pacientes bien pueden ver el Mundial antes de pasar a la mesa de examen y por eso puso una tele en esta tierra de mujeres.

Hay que decirlo: lo que pasa en Sudáfrica no recibe gran entusiasmo de la esta sala de espera. ¿No le podrían cambiar a otra cosa? amaga una señora madura más interesada en un ejemplar viejo de Caras que en la pantalla de tele. La convencemos de que nos deje ver el partido.

Llueve en Sudáfrica y las habitantes de la sala de espera damos las gracias: esas camisetas azules pegadas… ¿Qué pasa en Italia que los hacen tan apetecibles?

Cierto, el partido no es entretenido; es una ríspida batalla de jalones, barridas y balonazos con los paraguayos, que están feos pero por momentos juegan mejor que el actual campeón del mundo.

Lucía, una joven embarazada, me dice: Será lo que sea, pero esa líneas de 3 que se convierte en cinco está muy difícil de quebrar para los paraguayos. No metieron a Gatusso, pero lo sustituyeron con dos jugadores . Sorpresa: Lucía jugó futbol en la universidad (medio creativo) y es la más enterada de todas las que vemos el partido.

Gatusso no está en la cancha pero sí presente en la mente femenina de las presentes. Italianos top 5 de la sala de espera: 1. Fabio Cannavaro, el capitán. 2. Alessandro Del Piero, el ausente. 3. Genaro Gattuso ( Cavernícola delicioso , dice Lucía, la embarazada). 4. Simone Pepe, descubrimiento de este Mundial. 5. Empate entre Luca Toni, otra estrella ausente, y Danielle De Rossi, anotador del gol italiano.

Ah, sí: Paraguay estuvo muy cerca de ganar aunque al final todo quedó en empate. Pero si el mundo fuera gobernado por mujeres, Italia sería la capital del universo, verdad de Dios.

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