El cuarto empate seguido del Real Madrid, 1-1 en su estadio frente al Éibar, y otro descalabro del Barcelona en la cancha del Celta de Vigo, donde perdió por 4-3, facilitaron que el Atlético de Madrid se colocara líder de la Liga española tras vencer 2-0 al Valencia.

Antoine Griezmann falló un penal por segunda vez en cuatro días, el primero de los dos que paró Diego Alves, pero se redimió al anotar el gol que encaminó el triunfo del Atlético.

La victoria, combinada con los tropiezos de sus rivales, le valió al equipo dirigido por el argentino Diego Simeone para alcanzar la cima de la clasificación con las mismas 15 unidades que el vecino blanco tras siete fechas.

Alves le paró dos penas máximas al Atlético, la primera a Griezmann, pero no logró evitar la derrota del Valencia a manos del ariete francés, que marcó a los 63 minutos y se colocó como máximo cañonero del campeonato con seis dianas.

Valencia, que el lunes iniciará etapa con Cesare Prandelli al timón, permitió un segundo tanto de Kevin Gameiro en los descuentos para certificar su quinta derrota.

Éibar, un hueso duro de roer

Éibar, octavo, pegó primero en Madrid con un gol de Fran Rico a los seis minutos; aunque Gareth Bale logró igualar a los 17, el equipo de Zinedine Zidane hilvanó otro empate tras los registrados ante Villarreal y Las Palmas en la Liga y contra Borussia Dortmund el pasado martes en la Liga de Campeones.

No estamos en crisis, pero algo pasa. Esto lo tenemos que cambiar. Falta agresividad , criticó Zidane.

Celta exhibe al peor Barsa

Más motivos para el enfado tuvo su homólogo, Luis Enrique, tras el duro revés encajado por el Barsa en cancha del Celta, ahora décimo. El equipo del argentino Eduardo Berizzo, que la temporada pasada ya aplicó un duro correctivo a los azulgranas, repitió victoria, con el hiperactivo Iago Aspas de protagonista.

Aspas facilitó el tanto de Pione Sisto a los 22 minutos, anotó el segundo a los 31 y forzó el tercero en contra de Jeremy Mathieu a los 33 frente a un Barsa irreconocible, que sufrió su segunda derrota de la campaña pese a las dianas de Gerard Piqué (58 y 87) y Neymar (64) de penal y acabó lamentando un cuarto gol del chileno Pablo Hernández (77).

En la primera parte no estuvimos a la altura. El primer responsable soy yo , zanjó Luis Enrique.

El Barsa exhibió su peor cara en Vigo, jugando sin el astro argentino Lionel Messi, lesionado, ni la dosis necesaria de orgullo ante un Celta que rentabilizó su presión en cancha ajena para abrir el marcador por vía de Sisto, hábil en el control y tiro cruzado ante Marc-André ter Stegen.

Asistente en la jugada, Aspas peleó un pelotazo ante Piqué y batió de similar manera al arquero alemán, que enseguida encajó el tercero en contra de Mathieu, achuchado por el canterano celtiña en cruce de Daniel Wass.

Piqué descontó de cabeza tras el descanso, en el que Barsa mejoró con el ingreso de Andrés Iniesta. El segundo gol azulgrana cayó mediante un penal transformado por Neymar.

Pero una frivolidad de Ter Stegen, con sombrero fallido ante Hernández, acabó condenando al equipo de Luis Enrique, que aún tuvo tiempo de acercarse de nuevo gracias a Piqué.