A seis días de la elección de un nuevo presidente, la policía irrumpió en las oficinas del FC Barcelona y del estadio Camp Nou, como parte de las acciones en la investigación del escándalo 'Barçagate'.

Agentes del área de delitos económicos de la región española de Cataluña (noreste) arrestaron al exdirigente Josep Maria Bartomeu (dimitido a finales de octubre), al actual consejero delegado del club Oscar Grau, al responsable de servicios jurídicos Román Gómez y a Jaume Masferrer, antigua mano derecha de Bartomeu.

El 'Barçagate' desveló hace un año que una empresa contratada por el club promovía una campaña de desprestigio en redes sociales contra figuras del club como Lionel Messi o Gerard Piqué. A raíz de estas develaciones, un grupo de aficionados denunció a la junta directiva de Bartomeu por corrupción y administración desleal, acusaciones que están siendo investigadas por una juez de Barcelona.

"Dispositivo en marcha relacionado con el FC Barcelona. Se están llevando a cabo varias entradas y registros, se están llevando a cabo detenciones", señaló en Twitter el cuerpo policial.

De acuerdo a la investigación, varios perfiles en redes sociales controlados por la empresa I3 Ventures lanzaban mensajes para erosionar la imagen de jugadores como Leo Messi o Gerard Piqué, el exjugador Xavi Hernández o el ex entrenador Pep Guardiola.

La emisora Cadena Ser que publicó el caso, también demostró que el Barça había pagado un millón de euros (1.2 millones de dólares) en varias facturas a I3 Ventures. La directiva reconoció haber contratado esta empresa pero desmintió categóricamente haberles encargado una campaña de difamación.

"El Barça no ha contratado nunca ningún servicio para desprestigiar a nadie. Es cierto que a finales de 2017, el Barça contrató un servicio de monitorización de diferentes áreas del club en redes sociales", se defendió entonces Bartomeu.

El caso provocó un terremoto institucional, con la dimisión de seis directivos, y la interposición de una demanda por parte de un grupo de socios contra la junta directiva de Bartomeu por "presunta corrupción y administración desleal".

Criticado por un amplio sector de la afición, de la plantilla e incluso de la directiva, Bartomeu y lo que quedaba de su junta directiva dimitieron a finales de octubre cuando estaban a punto de ser destituidos por una moción de censura.

Su mandato de seis años y medio, iniciado de forma accidental por la dimisión de su predecesor Sandro Rosell por otro escándalo, han quedado marcados por numerosos problemas judiciales, conflictos con la plantilla y un evidente declive a nivel deportivo.

A punto estuvo de dejar como legado la pérdida de la leyenda Leo Messi, que trató de rescindir en agosto su contrato de forma unilateral, decepcionado con los resultados del equipo y las decisiones de la directiva, entre ellas prescindir de su amigo Luis Suárez.

La operación policial se produce a seis días de las elecciones a la presidencia del club previstas el domingo, en la que los socios (propietarios-aficionados del club) deben escoger entre Joan Laporta, expresidente entre 2003 y 2010, Victor Font y Toni Freixa.