Cuando a inicios del 2013 Lance Armstrong confesó su dopaje, el mundo pensaba que por fin el ciclismo sería más honesto y limpio. Sin embargo, apenas la semana pasada el nombre del equipo Astana y la revocación de una decisión de la Unión Ciclista Internacional (UCI) al renovarle su licencia al World Tour para el 2015 debido a varios casos de dopaje, volvió a poner a debate la credibilidad de este deporte.

La historia volvió a repetirse. En menos de dos meses, el equipo kazajo se vio involucrado en cinco positivos; primero por los casos de los hermanos Maxim y Valentin Iglinskiy, quienes arrojaron positivo por EPO en agosto pasado.

Pero el Astana posee una filial de licencia continental. De esa escuadra, Ilya Davidenok, Victor Okishev y Artur Fedosseyev también arrojaron positivo por anabólicos. Fue entonces cuando la UCI decidió reaccionar y pidió a la comisión de licencias del organismo llevar a cabo un completo examen acerca de la dirección y de la política antidopaje del equipo Astana .

Entonces la escuadra, que tiene entre sus filas al italiano Vincenzo Nibali, actual campeón del Tour de Francia, vio cómo la UCI le revocaba su licencia del World Tour, pero unos días después el organismo cambió de opinión y decidió regresar el derecho al Astana, aunque -dijo- estará bajo observación .

Esto parece estar mandando un mensaje erróneo al mundo en la lucha contra el dopaje, pues según Joe Lindsey, especialista en ciclismo de la revista Outside en su artículo Lo que la aprobación de la licencia al Astana nos dice del ciclismo profesional , el dopaje se convirtió en un problema general en el ciclismo por la aparición de técnicas eficaces; la falta de pruebas eficaces; y la cultura del deporte .

Política antidopaje, sin reglas claras en equipos

Para Lindsey, una de las principales causas por las que aún no se puede combatir a 100% el dopaje en el ciclismo es por la falta de claridad en las políticas de los equipos en el World Tour de la UCI.

Y es que, aunque en los años 2006 y 2007 la UCI reforzó su política antidopaje al implementar tests antidoping de manera más frecuente, introducir el pasaporte biológico, y cambiar la cultura con los ciclistas al señalar a aquellos que se dopaban, esto parece no ser suficiente.

Limpio tiene un rango amplio cuando te basas en una línea de un pasado ciclista fuertemente dopado, con equipos que no explican bien cómo combaten este mal, entonces no se puede pensar que el deporte está curado de este problema , explica Lindsey.

Para algunos, la problemática con el Astana sólo revive antiguas polémicas que hacen pensar que la UCI no ha evolucionado en el combate a este problema.

Con la confirmación definitiva de la admisión del conjunto dirigido por Alexandre Vinokourov, la UCI evita que se produzca otro caso Katusha , asegura Juan Pedro Fernández, periodista de la revista Elite Sport de España.

Y es que a finales del 2012, la UCI dejó a Katusha fuera de la lista de los equipos ProTeam para el 2013 e informó que su exclusión se debía a la falta de una política antidopaje.

El Katusha interpuso un recurso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), que en febrero del 2013 falló favorablemente en favor de los rusos. Esta sentencia obligó a la UCI a inventarse la ‘liga de 19’, puesto que ya habían confirmado otras 18 licencias , dice Fernández en su artículo La UCI no se atreve con Astana pese a sus casos de dopaje .

Así, el caso Astana sólo parece reabrir las heridas que ha dejado este problema en el ciclismo.

El caso Astana sólo demuestra que aún hay corrupción en el deporte. Hay equipos que sí apoyan carreras limpias y que tienen que confiar en el sistema para atrapar a los tramposos. Pero estamos en un punto en el que si la UCI no puede garantizar la limpieza, entonces se corre el riesgo de un punto de inflexión como el que ocurrió en los 90, cuando el dopaje era casi inevitable , concluye Lindsey.