JOHANNESBURGO. Polos opuestos y expectativas diferentes. Antes del 11 de junio África tenía el discurso de ganar un Mundial en casa y América Latina con más dudas que certezas. Hoy, a dos semanas del torneo, los papeles son diferentes.

África juega más pero no concreta y no están en su mejor momento, los equipos de América tienen grandes generaciones y eso les da un impulso de calidad importante , advierte a El Economista, Osvaldo Ardiles, extécnico del Tottenham y Chivas, y ahora comentarista de la televisión de Sudáfrica.

La productividad lo dice todo. Los equipos de América tienen 10 victorias por solo una de África. El único equipo del continente que ha quedado mal es Honduras que ha perdido sus dos partidos. Pero América del Sur y del Norte marchan en el torneo. La derrota obligada apareció en el duelo Uruguay-México y los traspiés empieza a ser sólo malos recuerdas porque este Mundial está señalado para ser suyo.

Son equipos que han trabajado por años y en el caso de México es porque tiene una gran generación de jugadores, no es casualidad lo que ocurre , asegura Bora Milutinovic en charla con este diario.

Y es que Paraguay, Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos y Uruguay son líderes, y México segundo. Si de productividad hablamos, los equipos de la región tienen 69% de las unidades disputadas.

Cada equipo tienen una condición que desatacar. Argentina y su temible delantera y a Messi; Paraguay el orden; México el trato de la pelota; Chile es espectacular y Brasil y Uruguay son efectivos, mientras que EU es ordenado, todos con su estilo está siendo lo mejor de la Copa , dice Ardiles.

Todos los representativos tienen opciones de seguir avanzando en el campeonato. Sólo Honduras depende de un milagro. Los demás tienen el futuro en sus manos y son ellos los que poseen en su grupo las riendas.

El caso contrario es África. Roger Milla, mítico jugador africano y quien es embajador del Mundial, confiesa que quizás las presión y la mala preparación de los equipos africanos haya dado al traste con todas las esperanzas .

Y es que en casa no han sabido ganar renta, más bien la han pagado. Entre los seis conjuntos de la región han disputado 12 partidos y sólo una victoria.

De todos, sólo Ghana tiene oportunidades reales de avanzar, los demás dependen de aciertos y errores, casi un juego de azar.

No creo que el hecho de que no haya un finalista se deba hablar de fracaso.

Se esperaba más pero por ejemplo Costa de Marfil no tienen más de tres meses entrenando con su nuevo técnico (Sven Göran Eriksson), o Camerún que ha fallado mucho en su etapa de preparación o Argelia que no tiene quizás a grandes jugadores , continúa en su análisis Milla.

No hay nada que festejar. Pese a que cuando juegan los africanos son una garantía en la taquilla, no se ha reflejado en los partidos, en la cancha como en anteriores torneos.

Con excepciones como Brasil, Alemania, Inglaterra, Portugal, Argentina o España, tanto Sudáfrica, como Nigeria, Argelia, Ghana, Camerún y Costa de Marfil tienen 100% del boletaje vendido.

Sudáfrica es un ejemplo que en el futbol los pronósticos sólo sirven para hacer juegos mentales, pero de realidades nada, es más, éstas son cada vez más alejadas de las certezas.