Muhammad Alí, tan vigente a sus 70 años de edad. Con proyección para la perpetuidad deportiva, social e ideológica. Bravucón, vociferante. Quien se autonombrara como el más grande del boxeo y que a lo largo de 21 años de trayectoria peleó 61 veces, venció en 56 combates (37 vía nocaut) y perdió cinco, continúa como figura actual del pugilismo.

Eduardo Lamazón, experto y analista en boxeo, entrevistado por El Economista, asegura que Alí fue más que un peleador, alguien que nació con el don de ser líder. No creo que haya sido el más grande boxeador, pero sí fue el mejor peso completo, el más inteligente para cambiar la estrategia sobre la marcha en sus peleas , afirma el comunicador.

Muhammad Alí, nombre que adoptó cuando comenzó a profesar el islam en 1964, es ícono de pesos completos. Sin embargo, su aportación fue más allá de los rings, como cuando se negó a enrolarse en el Ejército estadounidense durante la Guerra de Vietnam.

Se jugó la vida en causas que le interesaban , expone Lamazón, quien en su sitio web publicó un amplio documento acerca de la vida del exmedallista olímpico en Roma 1960.

Aún genera dinero

Al nacido en Louisville, sus primeras peleas en el profesionalismo le generaron ganancias menores a 600 dólares. Para 1962 ya percibía alrededor de 15,000 y en noviembre de ese mismo año obtuvo 45,000 por combatir contra Archie Moore. Contra Joe Frazier, en 1975, se hizo acreedor a 5.83 millones, según el libro Muhammad Ali: trickster in the culture of irony.

En el 2004 su imagen apareció en la campaña de la marca Adidas: Impossible is Nothing , en uno de los comerciales aparece con su hija Laila, además de figuras de otros deportes como Tracy McGrady, Zinedine Zidane, Ian Thorpe y Haile Gebrselassie.

Actualmente, en su sitio oficial pueden encontrarse diversos productos alusivos que van desde los 4 dólares y hasta bolígrafos de más de 20,000. Asimismo el Centro Cultural Muhammad Alí espera durante los festejos de sus 70 años una recaudación de 4 millones de dólares que serán destinados a obras benéficas.

Lamazón coloca a Alí como uno de los cinco atletas más destacados, del Imperio Romano a la fecha, y enfatiza que es un hombre profundamente pacífico. A los fanfarrones y ególatras los odia todo el mundo, pero a Alí lo quieren .

diego.fragoso@eleconomista.mx