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Recorte de tasas mejora certidumbre para invertir, pero impacto en PIB mexicano será marginal
Banxico dijo que concluyó el ciclo de recortes en la tasa que inició en marzo del 2024, el más prolongado desde el ciclo de relajamiento observado en el 2013, cuando la tasa de referencia pasó de 11.25% a 6.50 por ciento.

Los cambios en la tasa de interés tienen un efecto entre seis a ocho meses.
El Banco de México (Banxico) dijo el jueves pasado que concluyó el ciclo de recortes en la tasa que inició en marzo del 2024, el más prolongado desde el ciclo de relajamiento observado en el 2013, cuando la tasa de referencia pasó de 11.25% a 6.50 por ciento.
Catedráticos consultados señalaron que cuando el banco central comunica que ha concluido el ciclo de recortes, envía una señal de estabilidad que sí puede incentivar las decisiones de inversión. Particularmente, transmite certidumbre sobre el costo de financiamiento, explicó el profesor emérito del ITESM, Raymundo Tenorio.
Después de haber tenido tasas de 11 y 10% como sucedió entre el 2023 y el 2024, la reducción sí ha comenzado a mejorar las condiciones crediticias y favorecer decisiones de inversión y consumo, comentó.
Tenorio sostuvo que “la tasa sí es el ancla para pedir prestado para una inversión productiva. Si me dicen que va a estar baja y además hay una alta probabilidad de que se mantendrá fija, como empresario simplemente me dará certeza”.
No obstante, el investigador y catedrático de la facultad de economía de la UNAM, Santiago Capraro, matizó que la baja intermediación crediticia que prevalece en México puede mantenerse como un limitante para la tasa más baja en el financiamiento.
El efecto de las tasas sobre el canal del crédito suele ser más gradual y limitado en México que en otras economías de América Latina, debido a la baja intermediación financiera y la reducida penetración del crédito, señaló.
El debate surgió previo al anuncio monetario del 7 de mayo, cuando la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que menores tasas favorecen la inversión
Datos del Banco Mundial muestran que el crédito bancario al sector privado en México equivale al 26.6% del PIB, lejos del promedio globlal de 51.8% del Producto.
La limitada profundización financiera que prevalece en México también restringe el impacto de la política monetaria sobre la inversión y el consumo.
“A diferencia de otros países que tienen un canal crediticio más grande, en México la participación del crédito hace que el efecto de una tasa más baja que en el pasado reciente, sea mucho más marginal”, sostuvo Capraro.
El clima para hacer negocios
Por separado, el director de finanzas públicas en el think lab veracruzano, Saver, Luis Pérez Lezama, agregó que existen factores estructurales de la economía que también son contemplados por los inversionistas locales y extranjeros, que pueden limitar sus decisiones de inversión.
Se refirió específicamente a la informalidad prevaleciente, la inseguridad y el débil clima para hacer negocios.
Banxico realiza cada mes una encuesta de expectativas de especialistas del sector privado y en un apartado preguntan sobre las condiciones de competencia y el clima para hacer negocios. Tienen años evidenciando que los principales obstáculos al hacer negocios en México, son el crimen, la falta de Estado de derecho y la corrupción.
Estanflación
Al preguntar sobre el diagnóstico de la economía mexicana que dio el Banco de México cuando aplicó el último recorte del ciclo de tasas, Tenorio y Pérez Lezama reconocieron que tiene años que tenemos capacidad ociosa en la economía. Eso es la holgura en la brecha del producto de la que ha hablado la mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno, aclaró el experto del ITESM.
Agregó que la política monetaria opera con rezagos de entre seis y ocho meses, por lo que la desaceleración económica actual aún reflejaría el efecto de las tasas restrictivas de meses anteriores. Será hacia finales del año cuando pueda evaluarse si la holgura económica ayuda también a moderar la inflación, subrayó.

