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Penetración de los seguros en México es de 2.95% del PIB; falta mucho para cerrar brecha: AMIS
Solo 23% de la Población Económicamente Activa tienen seguro de vida o de gastos médicos mayores y solo tres de cada 10 autos en México están asegurados.

Vida cotidiana en el Centro Histórico de la Ciudad de México en noviembre de 2025.
La penetración del seguro ha crecido bastante en México durante la última década, pero aún falta mucho por hacer para cerrar la brecha de aseguramiento en nuestro país, consideró la directora general de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), Norma Alicia Rosas.
En entrevista previa a la 35 Convención de Aseguradores AMIS, destacó que el índice de penetración del seguro en la economía mexicana creció un punto porcentual del Producto Interno Bruto (PIB) en la última década, de 1.95 a 2.95% del PIB nacional.
Resaltó que este crecimiento, que es el ritmo al que suele crecer la penetración en las economías más grandes del mundo, se logró sin que en ese periodo se hubieran implementado políticas públicas para impulsar el seguro en México.
No obstante, apuntó que en el resto de América Latina, por ejemplo, el nivel de penetración del seguro es entre 5 y 6% del PIB, mientras que en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) es de 8% del PIB.
“Esto demuestra que todavía tenemos oportunidades muy amplias para cerrar esta brecha de aseguramiento”, declaró Norma Alicia Rosas.
La directora general de la AMIS agregó que hay otros indicadores que son evidencia de que aún hay margen para que el seguro siga creciendo en México.
Por ejemplo, subrayó el hecho de que solo 23% de la Población Económicamente Activa (PEA) tienen seguro de vida o de gastos médicos mayores, o que solo tres de cada 10 autos en México están asegurados.
“Cuando vemos esto, somos conscientes de que todavía nos falta asegurar mucho más, que la cultura del seguro y la educación financiera lleguen mejor a las personas”, afirmó.
Hace falta fiscalización
Norma Alicia Rosas recordó que la última vez que hubo una política pública para impulsar el seguro en México fue hace casi dos décadas, cuando en el 2008 se impulsó el seguro obligatorio en las carreteras del país.
Dijo que si bien ha habido intención de generar políticas públicas en varios estados para hacer obligatorio el seguro de responsabilidad civil, es decir, un seguro que cubre y que protege a las víctimas de accidentes automovilísticos, en realidad ha faltado fiscalización.
“Hubo cambio en la ley, pero realmente no se revisa por parte de las autoridades el que se cuente con ese seguro (…) los propios gobiernos y las autoridades se están dando cuenta de que es importante fiscalizar que las personas cuenten con ese seguro para proteger a las víctimas”, dijo.
Indicó que en otros países, incluso de América Latina, donde es obligatorio que las personas tengan asegurado su automóvil, la autoridad sí supervisa que todos tengan una póliza de seguro y cuando no es así, existe algún tipo de consecuencia como no poder realizar algún trámite.
Sostenibilidad de gastos médicos
Cuestionada sobre cuál debería ser la prioridad número uno para el sector asegurador mexicano en la actualidad, la directora de la AMIS fue enfática: la sostenibilidad de los seguros de salud y de gastos médicos.
“Sabemos que para que este sistema de seguros de salud sea sostenible, se requiere que haya una mayor coordinación entre los distintos actores de todo el ecosistema de salud”, apuntó.
Explicó que el seguro de gastos médicos está enfrentando un fenómeno estructural, no solo en México sino a nivel internacional, que se explica por el crecimiento sostenido de los costos de la atención médica privada.
“No solamente (pasa) en México; en todo el mundo y tiene que ver por un lado con el desarrollo de la medicina (…) finalmente, las aseguradoras somos las que pagamos la atención médica que reciben nuestros asegurados y vemos que año con año se está incrementando”, abundó.
A ello, dijo, se suma que en México se enfrentan otros factores estructurales como el envejecimiento poblacional y la prevalencia de enfermedades crónicas, lo cual también presiona a la siniestralidad.
Todo esto ha provocado que del 2021 al 2025, el ramo de seguros de salud y gastos médicos en México haya tenido pérdida operativa, lo cual “indica que necesitamos avanzar en la viabilidad del sistema en el largo plazo”.

