Desde que se anunciaron las nominaciones, con dos películas a la cabeza numérica, quedó claro que entre sus dos persecuciones mortales, sobreviviría sólo una a la hora de repartir estatuillas doradas. Sin embargo, el mayor interés de la noche lo suponen, por razones obvias, nuestros compatriotas. ¿Repetirán González Iñárritu y Lubezki?

Película

Debería: Mad Max: Fury Road

Va: The Revenant

Sorpresa: La gran apuesta (The Big Short)

¿Será The Revenant una de esas películas que se apunta tres o cuatro Óscar y aún así el principal de la noche? Es muy posible y por eliminación. El oráculo de las entregas previas es poco claro. Los SAG favorecieron En primera plana (Spotlight); el gremio de directores La gran apuesta. Los expertos desacreditan la violencia estrambótica de Mad Max, aunque termine con más premios que sus rivales. The Revenant parece la opción lógica, pero en el año de Trump no hay lógica que valga.

DIRECTOR

Debería: George Miller, por Mad Max: Fury Road

Va: Alejandro G. Iñárritu, por The Revenant

Sorpresa: la única sorpresa sería que no ganara nuestro compatriota; se sumaría a una lista muy exclusiva de directores que han repetido en años consecutivos.

Actor

Debería y va: Leonardo DiCaprio, por The Revenant

Veamos: en su sexta vuelta, DiCaprio literalmente se arrastró por la nieve a temperaturas bajo cero, comió pescado crudo y recurrió a otras acciones extremas para sobrevivir, y no estoy hablando de su personaje. A los votantes de la Academia no les quedará más remedio que suspirar como padre atosigado por un niño insistente.

Actriz

Debería y va: Brie Larson, por La habitación

Para muchos, la de Larson es una cara fresca y atractiva en una categoría donde se alternan premios de trayectoria y nuevos talentos. Lo curioso es que la actriz tiene 48 créditos televisivos y cinematográficos. Es el perfecto ejemplo de un rostro conocido que después de un papel como éste, nos lleva a decir, ¿cómo no me fijé antes?

Actor de soporte

Debería: Mark Rylance, por Puente de espías

Va: Sylvester Stallone, por Creed

Lo único que podría estar entre Stallone y la estatuilla es la antipatía entre los votantes que nunca lo han considerado un actor serio, o que escucharon su insoportable discurso de aceptación en los Golden Globes. Básicamente lo que le ocurrió a Eddie Murphy y Burt Reynolds.

Actriz de soporte

Debería y va: Alicia Vikander, por La chica danesa

No sólo debió competir como protagónica, sino tuvo este año otro papel memorable (Ex Machina). Aunque Winslet estuvo espléndida, nada mejor para la Academia que abrir el escenario a una nueva y hermosa estrella.

Guión original

Debería: Pete Docter y su equipo, por Intensamente

Van: Josh Singer y Tom McCarthy, por En primera plana

Dos horas de diálogos a voces múltiples en habitaciones cerradas; abordando un tema difícil con pinzas, estilo y la dosis exacta de emotiva indignación. Para muchos en la Academia, eso es un gran guión.

Guión adaptado

Debería y van: Charles Randolph y Adam McKay, por La gran apuesta

Basado en un libro que es básicamente un inteligente reportaje que desenmascara las extravagancias financieras de Wall Street que llevaron a la crisis mundial del 2008, Randolph y Mckay construyen una narrativa filmable como ficción y al mismo tiempo divertida y reveladora.

Cinematografía

Debería: John Seale, por Mad Max: Fury Road

Va: Emmanuel Lubezki, por The Revenant

A la hora de valorar si vota por Lubezki, a más de alguno le pasará por la cabeza que serían tres al hilo, lo que lo llevará a reconsiderar las tres películas y votar con perplejidad y resignación. Sin embargo, el trabajo de Seale, en el desierto y en permanente movimiento, es espectacular y, fuera de la primera secuencia, lo prefiero a la concatenación de horas mágicas y paisajes hermosos y desoladores de The Revenant.

Película extranjera

Va: Son of Saul, de Laszlo Nemes (Hungría)

Una película conmovedora sobre un prisionero de Auschwitz que intenta recuperar el cuerpo de un niño que piensa es su hijo. Es casi imposible hacer una película efectiva y novedosa sobre el holocausto y salir de una ceremonia del Óscar con las manos vacías. Nemes pronto se unirá a la lista de nuevos reclutas de Hollywood.

Edición

Debería y va: Margaret Sixel, por Mad Max: Fury Road

Sorpresa: Hank Corwin, por The Big Short

Sólo si la noche se vuelve de La gran apuesta, los votantes se inclinarían por esta cinta para acompañar por guión y película. Poco probable.

Diseño de producción

Deberían y van: Colin Gibson y Lisa Thompson, por Mad Max: Fury Road

No hay competencia real en esta categoría.

Vestuario

Debería: Jenny Beavan, por Mad Max: Fury Road, y tiene posibilidades sólo si los votantes se alejan de sus preferencias tradicionales.

Va: Sandy Powell, por Cenicienta. ?La categoría suele ser tradicional, y Powell tiene dos alternativas para llevarse su cuarta estatuilla.

Maquillaje y peinados

Imposible haber visto Max Mad: Fury Road y pensar que las heridas y cicatrices de Leonardo DiCaprio en The Revenant tienen alguna posibilidad en esta categoría.

Banda sonora

El legendario Ennio Morricone nunca ha ganado un Óscar por una banda sonora (sólo el honorario por trayectoria en el 2007), y Quentin Tarantino no ha dicho otra cosa en las entrevistas desde el estreno. Hasta Carter Burwell es capaz de reconocer que ya le toca.

Canción

La categoría más floja (seamos honestos, sólo existe para vestir la ceremonia con números musicales) quedará en manos de Lady Gaga y su Til It happens tu you .

Edición de sonido

El trabajo de Martín Hernández y Lon Bender (The Revenant) es sobresaliente, pero Mangini y White con su persecución de automóviles en el desierto se llevarán la estatuilla: Mad Max: Fury Road.

Mezcla de sonido

La carrera está entre dos persecuciones para sobrevivir en territorio hostil. Sumemos a la ecuación decenas de motores, armas, gritos, personajes y un guitarrista en llamas. ¿Te suena la idea? Mad Max: Fury Road.

Efectos visuales

¿Un oso, un viaje a Marte o toda la fuerza técnica de Lucasfilm? Ninguna de las anteriores. Reconsideremos la complejidad de filmar una persecución motorizada de dos horas en el desierto con acróbatas visuales y pirotécnicos saltando entre los autos y hacerlo en forma absolutamente creíble: Mad Max: Fury Road.

Película animada

Es muy positivo que esta categoría sea un escaparate de lo mejor de la animación mundial, incluyendo creaciones más allá de las taquillas infantiles de verano. Y aun así, cuando una cinta de Pixar, y una muy buena, está en la lista... Intensamente

Documental

Va: Amy

A la Academia le gusta nominar temas escabrosos en esta categoría y después decantarse por el menos controversial o el más inspirador. Amy es una cinta honesta y dura sobre el derrumbe de una artista por su adicción a las drogas: muchos votantes podrán identificarse.

Corto documental

Va: Body Team 12

Una mujer comanda el equipo que recoge víctimas del ébola en África. Un corto durísimo con una protagonista dedicada a un trabajo terrible. Sólo podría hacerle sombra la entrevista con Claude Lanzmann sobre los 12 años que tomó filmar Shoah, pero lo dudo.

Corto animado

Aplica la misma lógica que en largometraje: Sanjay’s Super Team, que se proyectó antes de El buen dinosaurio de Pixar, es una joya que reconstruye la mitología religiosa hindú desde una perspectiva infantil de superhéroes y videojuegos. Maravilloso.

Cortometraje

Ave María, sobre monjas con voto de silencio debiendo solucionar una situación delicada en medio del conflicto israelí palestino es la favorita. Shok, historia de amistad infantil en plena guerra de Kosovo, la sigue de cerca.

¿Cómo me fue?

En afán por la transparencia, en el 2015 para la entrega 87 del Óscar: de 24 categorías anticipé 20 ganadores y una posible sorpresa: 88 por ciento.

Twitter: @rgarciamainou