Buscar
Arte e Ideas

Lectura 4:00 min

Venturas y desventuras de hace medio siglo

En 1962, Julio Cortázar sacó su libro Historias de cronopios y de famas. En él escribió -todo fuera como eso- lo que puede ser el mejor epitafio de esta cincuentena, Instrucciones para darle cuerda al reloj .

Aquel día, el 5 de agosto de hace 50 años, también amaneció en domingo. Marilyn fue hallada en su casa sin más compañía que un frasco de barbitúricos. Vivir sola-había dicho alguna vez- es como estar en una fiesta donde nadie te hace caso. Y la rubia maravillosa, que para dormir nada más se ponía una gota de Chanel número 5, también había muerto sola. El mundo se tardó en reconocer que estaba devastado por la noticia. Y es que en aquel año de 1962 desventuras y alegrías se sucedieron vertiginosamente.

La guerra de Vietnam estaba en su trágico apogeo. El Presidente de EU, John F. Kennedy, hablaba a la prensa y por televisión sobre el bloqueo estratégico de Cuba, y advertía a la Unión Soviética sobre las sanciones de misiles, durante la crisis de los misiles en la isla caribeña. Unos 60,000 refugiados chinos, llegados ilegalmente en Hong Kong, aparecieron en fotos donde se veían apretujados en un camión sacando las manos por las ventanas esperando que les dieran un poco de comida.

Por otro lado, la humanidad se acercaba a lograr una de las fantasías más acariciadas de todos los tiempos: llegar a la Luna, conquistar el espacio. En febrero de 1962, el astronauta John Glenn, a bordo de la cápsula Friendship 7 Mercury había sido lanzado desde Cabo Cañaveral y resultaba el primer estadounidense en órbita.

Aquí en la Tierra -y allá, en aquel país del norte-, en cumplimiento de una orden judicial federal que prohibía la segregación, se quitaban los letreros de aeropuertos, escuelas y hospitales que indicaban las filas donde debían formarse los usuarios según el color de su piel. Muchas poblaciones amenazaron con retrasar los planes para retirar los muebles para negros en salas de espera, baños y bebederos. Pero, al final, fracasaron y hubo serios intentos para lograr una integración concertada.

Hubo felices noticias deportivas y tecnológicas: el nuevo estadio de béisbol de Dodgers de Los Ángeles inauguró su construcción en Chavez Ravine, cerca de Los Ángeles, California, el 7 de marzo de 1962. La exposición del siglo XXI, muy adelantada a su tiempo como puede verse -y también llamada la Feria Mundial de Seattle-, se llevó a cabo del 21 de abril de 1962, al 21 de octubre de 1962 y para celebrar el 50 aniversario, el emblemático Space Needle fue nuevamente pintado en su Gold Galaxy. Los japoneses presentaron una televisión tan diminuta cromo la palma de la mano y el creador de la enorme computadora ENIAC predijo que no faltaba mucho para que todos pudieran llevar una en su portafolio.

Ese año, hace 50, también un 9 de agosto y jueves, como hoy, murió el escritor Herman Hesse, premio Nobel en 1946,autor de obras cumbre de la literatura en alemán del siglo XX como El lobo estepario y Siddhartha y junto a Thomas Mann y Stefan Zweig, el autor en lengua alemana más leído en el mundo. Eventos todos para recordar y un tiempo que ha dado muchas vueltas.

De este lado del mundo, donde se habla en español, también en 1962, Julio Cortázar sacó su libro Historias de cronopios y de famas. En él escribió -todo fuera como eso- lo que puede ser el mejor epitafio de esta cincuentena, Instrucciones para darle cuerda al reloj :

Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan. ¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa .

ckuhne@eleconomista.com.mx

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete