Los manuscritos ocultos del escritor checo, Franz Kafka, fallecido el 3 de junio de 1924, desaparecen lentamente de la casa de Tel-Aviv, Israel, donde los custodian las hermanas Hoffe, que heredaron el legado literario del célebre escritor.

Así lo dio a conocer recientemente el artículo ‘El legado de Franz Kafka en Tel-Aviv sufre extraños robos’, en la página electrónica elperiodico.com.

La vivienda de las hermanas Hoffe ha sido asaltada hasta tres veces en los últimos meses. Nadie parece saber exactamente qué ha desaparecido aunque, según la dueña de la casa, los ladrones se han llevado libros, cartas y partituras de Max Brod, el amigo y albacea del autor de La metamorfosis.

Kafka, poco antes de morir de tuberculosis, le pidió a Brod que quemara sus manuscritos, para que nunca fueran publicados. Pero su futuro editor, que ordenó sus escritos como quien ordena un rompecabezas, no le hizo caso.

En 1939, anticipándose a la invasión nazi, huyó de Praga hacia Tel-Aviv con los papeles de Kafka en la maleta. Brod se estableció en la capital israelí y antes de morir, en 1968, donó a la Universidad de Oxford los manuscritos América y El castillo.

El resto lo legó a su secretaria, Esther Hoffe, en un testamento que ahora es objeto de disputa entre sus dos hijas y la Biblioteca Nacional de Israel.

A lo largo de los años, Hoffe vendió algunos de los tesoros de Kafka, entre ellos el manuscrito El proceso, subastado en 1990 por casi 2 millones de dólares.

El resto, desde cartas a cuentos como Un médico rural lo guardó en su casa de Tel-Aviv, hasta que a su muerte, hace dos años, lo cedió a sus dos hijas.

Y es ese el departamento donde han entrado los ladrones. El primer hurto se produjo en septiembre de 2009; los otros dos, en una sola semana, según denunció Eva Hoffe, de 78 años de edad.

Desde hace dos años, la biblioteca reclama en los tribunales el legado de Kafka y Brod. Sus abogados defienden que es impropio que un material tan valioso esté en manos privadas, lejos del público y guardado en condiciones inadecuadas.

El proceso judicial sigue su marcha y la próxima cita es el 6 de julio de este año.