“Un sincrotrón es básicamente un súper microscopio, un aparato que te permite observar detalles a nivel atómico de lo que conforma cualquier sustancia que se use. En términos de la coyuntura actual, básicamente lo que te permite es observar la estructura a nivel atómico de este agente”, comparte Luis Roberto Flores Castillo, Miembro del Consejo Internacional del Sincrotrón Mexicano en Hidalgo.

El doctor en Física explica que cuando logras eso, tienes la capacidad de hacer dos cosas: estudiar el virus a detalle y saber cómo funciona, así, desarrollar estrategias de cómo atacarlo, u optimizar el desarrollo de una vacuna, por otro lado, te permite entender cómo este virus ataca a las células humanas y ver si algunos fármacos que ya existen y han sido aprobados, se pueden utilizar para reducir sus efectos, atacarlo, o bien pasar a la aprobación de algún medicamento.

“Conforme pasa el tiempo, se hace más importante y evidente la necesidad de contar con instalaciones científicas y tecnológicas de esta naturaleza”, asegura el investigador, son además disparadoras de un cambio de paradigmas e ideas, “definir estos grandes proyectos nacionales pueden cambiar la idea que tenemos de nuestro país y que los futuros científicos vean a México como una opción real de vida profesional para hacer ciencia y desarrollos de frontera”.

En el mundo hay alrededor de 50 sincrotrones, es algo que ya se sabe hacer y México tiene la capacidad tanto económica como humana para tenerlo. Obtener la aprobación para estos grandes proyectos es difícil, echarlos a andar no es tarea fácil, en cada uno de ellos se han encontrado dificultades, “pero el asunto es no dejar de trabajar al respecto y en México el estado de Hidalgo tomó el compromiso y me parece formidable”.

Proyectos mexicanos trabajando en sincrotrones

En días pasados, el gobierno del estado de Hidalgo, junto con el Instituto Paul Scherrer de Suiza, convocaron a la comunidad científica para que enviaran propuestas orientadas a resolver los desafíos de la pandemia haciendo uso del Sincrotrón Suizo (SLS). La convocatoria cerró el 9 de mayo, y se reunieron 23 propuestas, a la fecha fueron aprobadas cinco y otras están en proceso de evaluación. “Hay una clara necesidad y capacidad de utilizar estos grandes sistemas”, aseguró Flores Castillo en entrevista.

“Es importante ver que en México tenemos una gran cantidad de investigadores que ya están utilizando este tipo de tecnología en otros países, son instrumentos de frontera, sin embargo, es muy valioso que se tenga uno propio con investigaciones definidas por las prioridades nacionales y no tener que esperar los espacios para ir a investigar a otro lado”.

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