La Procuraduría de Morelos cavó en marzo del 2014 dos hoyos en un panteón rural del poblado de Tetelcingo donde enterró uno sobre otro 118 cuerpos que tenía en cámaras frigoríficas. Dos cuerpos ya habían sido desenterrados meses atrás, uno plenamente identificado desde un principio en la morgue por sus familiares pero se les negó la entrega del cuerpo. El segundo se presume también habría sido reconocido pero no se ha brindado información oficial. Los cuerpos están siendo exhumados; familiares de desaparecidos tienen esperanza en encontrar a sus seres queridos. Te presentamos este ensayo fotográfico de Gabriela Esquivel.