En representación de la comunidad científica, investigadores, trabajadores, estudiantes y auxiliares acudieron a la Cámara de Diputados para manifestar nuevamente su inconformidad por el dictamen que propone desaparecer 109 fideicomisos; 80% de ellos destinados a la investigación y que en total representan un monto de 785 millones de pesos, apenas el 1.1% del total.

Este jueves se entregaron 30,000 firmas de colectivos y académicos a diputados de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública. Lorena Ruano, del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) pidió que no politicen su actividad, “que nuestro trabajo no dependa de estar alineados a un partido y de la voluntad del Ejecutivo”.  

Ruano expuso que esos fondos daban cierta autonomía y libertad de expresión. “Ahora cuando se diga algo que no le guste a quien tiene los fondos, nos los van a cortar”. Hizo hincapié en que el argumento de que hay corrupción es falso pues estos fideicomisos son de los más auditados, en dado caso, aseguró que para evitar corrupción lo que se debería reformar son los mecanismos anticorrupción.

El CIDE es la institución cuyo fideicomiso tiene la mayor suma, con casi 333 millones de pesos, poco más del 42% del total de los fondos correspondientes a ciencia y tecnología.

“Estamos muy enojados porque nos hicieron participar en varias ocasiones, en Parlamento Abierto, venimos a explicar las cosas y no nos hicieron caso, es una vergüenza, el dictamen solo dice que se depositarán en la Tesorería los recursos y después no se sabrá qué pasa con ellos”, expuso Ruano.

Mientras tanto, en las inmediaciones del Congreso, un grupo de investigadores del Cinvestav también acudió a manifestar su inconformidad. “Acudimos a la Cámara de Diputados a expresar abiertamente lo que pasaría si se disuelven los fideicomisos para ciencia y tecnología, específicamente el del Cinvestav, quien ha formado a más de 15,000 estudiantes de maestría y doctorado”, expresó Lilia Quintanar.  

Dijo a El Economista que, aunque los fideicomisos no son la única fuente de ingresos, sí son el recurso que permite una operación y funcionalidad continua, pues no están etiquetados anualmente,” este instrumento nos permite flexibilidad para poder responder a las emergencias”. 

En el caso del Cinvestav, por ejemplo, frente a la pandemia la capacidad de respuesta fue ágil, “tenemos alrededor de 60 proyectos de investigación relacionados con COVID-19, además de que se hacen pruebas, contamos con un laboratorio Centinela y dos más certificados por el inDRE”.  

La diputada Marivel Solis, presidenta de la Comisión de Ciencia y Tecnología, junto con tres diputados más salieron a hablar con los manifestantes, explicaron que presentarían reservas, sin embargo, dijeron que “la disolución de los fideicomisos era casi casi algo inevitable, que ese instrumento dejaría de existir pero se reemplazarían por otros mecanismos, sin embargo no nos queda claro cuáles serán estos”, concluye.  

Es momento de unirnos más y con más conciencia : AMM

Por su parte José Luis Puente, presidente de la Asociación Mexicana de Microbiología, luego de una reunión con diversas asociaciones y sociedades científicas expresó no salir del asombro ante el hecho de desaparecer los fideicomisos. “Hubo legisladores que sí se concientizaron de lo grave de su extinción, pero no fueron escuchados”.  

Ahora sin este recurso, dijo que probablemente tratarán de mantener a flote los proyectos que están en curso, esto mientras hay certidumbre, “porque esto no se podría sostener en el tiempo, la operación se puede volver cada vez más complicada, tenemos que saber cómo se van a suplir los apoyos que otorgaban los fideicomisos”.  

Agregó que es un momento curioso donde se hace más evidente la necesidad de entender fenómenos como el Covid-19, pero, por otro lado, no se han encontrado las fórmulas adecuadas para transmitirle a la sociedad en general la importancia que tiene la ciencia y la tecnología. “La figura del científico sí lo considero un privilegio, pero por las contribuciones y los alcances de lo que uno hace, esto no es para vivir como ricos, a un científico le toma muchos años poder llegar a establecerse y desarrollar su actividad, lo que percibimos se gana desquitando con muchas horas de por medio… ( ) En un país con tantas necesidades, la ciencia pareciera un lujo, pero no lo es”.   

Puente dijo que será importante cambiar el discurso con la sociedad y seguir unidos “hemos convocado a muchas reuniones, esto está fortaleciendo la conciencia de que tenemos que comunicarnos más, no solo para la emergencia, sino para que muchas cabezas pensemos en estrategias para hacerle llegar a los tomadores de decisiones los mejores argumentos, a la vez, apropiarnos de las redes sociales y demás mecanismos para acercarnos a la sociedad en general”.    

FRASES:

"El fideicomiso del Cinvestav representa menos del .1% de la suma que se recuperará con la desaparición de estos, pero para nosotros era la forma de operar y en total transparencia, porque las auditorias son claras, cada peso es bien invertido en jóvenes que serán la siguiente generación de científicos”, Lilia Quintanar, investigadora del Cinvestav, IPN.  

“La ciencia no solo forma científicos, también ciudadanos con un criterio amplio y educación sólida que pueden impactar en muchas áreas, difusión de la ciencia, docencia, en la industria, toma de decisiones, soluciones frente a fenómenos naturales, etcétera”, José Luis Puente, presidente de la Asociación Mexicana de Microbiología. 

 

nelly.toche@eleconomista.mx