Los organizadores de Río 2016 se han enfrentado a todo tipo de problemas en su misión de lograr el éxito en estas olimpiadas, pero cuestiones de seguridad y logística no dejan de opacar a los primeros juegos de Sudamérica. Algunos de ellos ya significaban un dolor de cabeza desde antes de la inauguración. El problema más reciente ocurrió cuando una cámara de televisión cayó sobre la calle y lastimó a dos personas; también hay reportes de robo a atletas y ataques a los reporteros, sin olvidar las inquietudes sobre los niveles de contaminación.