26 de las 500. Un generoso 5 por ciento. Mi selección quisiera ser un ranking de empresas culturales. Falta mucho para lograrlo. Pero del catálogo provisto por la revista Expansión, son las que tienen intereses en el sector cultural. Algunas intervenciones son directas, como los casos de Cinépolis, Cinemex (Grupo México), Cinemagic (Mexichem) y la Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE/OCESA). Otras combinan influencia de otros sectores, como Televisa, TV Azteca (Grupo Salinas), MVS y Grupo Imagen. Hablamos de negocios con creatividad y contenidos, con una amplia gama de flujos simbólicos.

De las 500 de Expansión, 11 se mueven en los terrenos de la filantropía cultural, con algunos componentes de sustentabilidad. Grupo Carso aparece como el más poderoso: cuenta con un acuario,?dos museos, un teatro y tres fundaciones con innumerables programas (Slim, Telmex y Centro Histórico). FEMSA conserva la bienal de pintura. Bimbo se mantiene en Papalote Museo del Niño. Cemex, en el Museo Marco de Monterrey. Banamex tiene desde hace décadas su fundación, es depositario de una enorme colección de arte, de inmuebles históricos y de acciones centrales en el ámbito artesanal. Aunque de bajo perfil desde su adquisición por BBVA Bancomer mantiene ciertas actividades.

Entre los afamados coleccionistas de arte se encuentra Grupo Coppel, que anima un parque ecológico en Culiacán y el futuro Museo de Mazatlán. Además, la Fundación José Cuervo. En la zona regia, Grupo Alfa hace su labor. De la industria alimenticia, el Grupo Herdez. Con el navegar de sus barcos, Grupo TMM y la leyenda que es Pepita Serrano en el impulso a valores musicales.

En el listado de las 500 de Expansión, los negocios de la familia Hank. Grupo Interacciones participa en el Museo Internacional Barroco, de Puebla, y Grupo Hermes, en el Gran Museo del Mundo Maya, en Mérida. El Grupo Bal tiene el ITAM, en tanto que en la línea artesanal de plata es suya la legendaria TANE. En esta suerte de ranking de empresas culturales, me atrevo a contar al Grupo Alsea. Como mayor franquiciatario en el ramo alimenticio (Starbucks, Vips, California Pizza Kitchen, entre otras), son determinantes en el consumo cultural. Por esta interpretación, vale incluir Dulces de la Rosa, cuyo catálogo es ejemplo de golosinas mexicanas.

Los editores del ranking lamentan, como yo, algunas ausencias en esta edición del 2017. Son empresas del sector cultural Grupo Xcaret, Grupo Santillana, El Universal, Impresora y Encuadernadora Progreso (brazo armado del FCE), Google y Yahoo. Sin duda, hay más negocios que interesan desde su fortaleza e influencia: el propio Grupo Expansión, Grupo Milenio, Grupo Reforma, Grupo Radio Centro, Facebook, Netflix. En efecto, queda claro que hay firmas mexicanas y de otros países. Del conjunto de las 500, 274 son mexicanas, 97 de Estados Unidos, 17 alemanas y 15 de Canadá. 307 se ubican en la Ciudad de México y 62 en Nuevo León. Juntas generan 4 millones 774,000 empleos.

De mi selección, me detengo en ciertos números que son posibles leer. Se consigna que Cinépolis tuvo en el 2016 ventas netas por 36,900 millones de pesos. Cinemex registró 20,000 millones de pesos. El asunto es saber si tales montos incluyen taquilla y alimentos. Supongo que sí. Recordemos que para la consultora PwC, en el 2016, este negocio de la exhibición rondó ingresos por 15,000 millones de pesos.

A veces resulta un poco tortuoso encontrarle el tamaño y las derramas económicas al sector cultural. En la actualización de la Cuenta Satélite de Cultura al 2015, los medios audiovisuales generaron 15.5% del PIB.