Tengo que contar cómo llegué?a Flavia. Me puso en la ruta la comunicóloga Adela Lagos. Amiga de grandes empeños, defensora sin par de los derechos de las mujeres en el Puerto de Veracruz. Me señaló el camino a Manuel Velázquez. Era subdirector del Instituto Veracruzano de la Cultura (Ivec). Hablo del 2014. Además, Manolo es artista plástico. Bajo su mando dio impulso a un programa de empresas culturales, con el apoyo de su coordinadora, Roxana Quiahua.

Al maestro Velázquez le debo?algo central. Apostó a un encuentro?de empresarios culturales que le propuso el GRECU de la UAM. Lo hicimos en el ex Convento de Betlemitas, en julio del 2015. No había antecedente alguno. La jugamos en un esquema que implicó que los empresarios cubrieran su traslado al puerto. El resto lo aportó el instituto.?De tan aleccionadora experiencia salieron variados frutos. Sin duda,?además de un formidable gestor cultural y reconocido artista, ?Manuel era un emprendedor en busca de oportunidades.

Es importante entender el proyecto Flavia como una iniciativa desde la ciudadanía. Es decir, de un colectivo que busca innovar el mercado cultural en Xalapa. Un grupo con intereses sociales y también financieros. Bajo esta condición, me cuenta Manuel, intentamos incidir sobre el desarrollo de la vida cultural y económica de nuestra comunidad. Flavia es un espacio enfocado a la promoción, distribución y venta de bienes culturales .

En verdad que estos veracruzanos no se anduvieron por las ramas. Con el diseño del arquitecto Rafael Pardo Ramos, levantaron la Flavia que soñaron. Lo hicieron en un legendario barrio, Loma del Zapote. Flavia ya rondaba por ahí, en la fachada de una vieja casa. La moderna edificación da sentido a tres unidades de negocio: galería, conversatorio y cafetería. Conviven y se complementan dentro de un mismo espacio físico, la razón de este esquema es dar viabilidad económica al proyecto en general, considerando que cada una hará sus aportaciones al proyecto según su especificidad , dice el maestro Velázquez.

El monto de la inversión se distribuyó bajo una estructura cooperativa: a la cafetería 50%, a la galería 30% y al conversatorio 20 por ciento. Se generan por principio cinco empleos fijos. Flavia se inauguró el 19 de julio con una exposición de Perla Krauze, titulada Improntas y transparencias, curada por Graciela Kartofel. El primer curso ha sido del propio Manuel, denominado Elaboración de proyectos culturales .

Flavia está ubicada en un lote comercial en la calle Jiménez 42 en el centro de Xalapa. La galería se distribuye en dos plantas del espacio, cuenta con 90 metros cuadrados. El modelo de negocio se basa en la venta de obra de artistas que conforman el catálogo. El convenio con los creadores es de 60% para ellos y 40% para la empresa. En la capital del estado los nueve espacios con que se cuenta para exposiciones son de carácter público, se dividen entre el Ivec, el municipio y la Universidad Veracruzana. Tiempo atrás, otros que intentaron hacer negocio con las artes visuales. Cerraron. Flavia va por todo un récord.

En cuanto al conversatorio, es un espacio multifuncional ubicado en la planta alta del local, el cual se renta por horas para cursos, talleres, seminarios, revisión de portafolios, etcétera. El costo es de 200 pesos, haciéndose cargo los talleristas de sus contenidos así como de la promoción de sus cursos.

Finalmente, la cafetería está ubicada en la planta baja de Flavia. La operación de la misma queda bajo el esquema de concesión. En la variación de la práctica comercial, Flavia no recibirá utilidades. El beneficio radica en que la cafetería paga 50% de la renta del lugar y comparte algunos gastos fijos con las otras unidades de negocio, erogación que gira alrededor de 15,000 pesos mensuales.

Me da un enorme gusto querer con Flavia. Todo lo mejor para ella, para los suyos.

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