Ahora que el acuerdo entre Disney y Fox es una realidad, es hora de comenzar a hacer algunas preguntas difíciles. La primera, y quizás la más importante: ¿qué se debería hacer con la franquicia de películas X-Men?

La semana pasada se hizo público el recordatorio de que este universo continúa existiendo fuera del genio creativo de Marvel Studios, cuando la revista Entertainment Weekly publicó su primer vistazo a la película X-Men: Dark Phoenix, programada para salir al público en noviembre del 2018. Las imágenes presentaban a Sophie Turner dentro de un fuego superpotente. Esta película es un intento por parte de Fox de volver a contar la historia de cómic X-Men más clásica y querida de todos los tiempos (The Dark Phoenix Saga).

La pregunta es: ¿qué tan emocionado estaba usted cuando vio esas imágenes? Sea honesto. Estaba ansioso por que Fox finalmente obtuviera The Dark Phoenix Saga, ¿verdad? ¿O pasó demasiado tiempo esperando que el acuerdo de Disney / Fox significara una repetición de las futuras películas de X-Men?

Los historiadores del cine de superhéroes te dirán que las películas originales de X-Men dieron a luz a la era actual de películas inspiradas en cómics. Con esto, estaré de acuerdo con todo mi corazón. Y porque Fox llegó primero con los X-Men del 2000, antes de las películas de Spider-Man de Sony (ahora bajo la guía de Marvel Studios).

X2: X-Men United, que vio la lus en el 2003, se considera un escalón superior de las películas de superhéroes. Y esta franquicia nos ha dado la mejor actuación de superhéroes de todos los tiempos con el Wolverine de Hugh Jackman. Pero eso no significa que debamos continuar con la franquicia de la manera que es ahora.

Es hora de moverse. Es hora de reiniciar. Si The Dark Phoenix Saga ya está en la lata, que así sea. Que corra y que sea nuestro adiós a este rincón del universo de las películas de X-Men. Digo “rincón” porque hay bolsillos de las propiedades de X-Men de Fox que vale la pena permitir que continúen como estaban. La franquicia de Deadpool de Ryan Reynolds, con una secuela en camino el próximo junio, debería seguir siendo una máquina de hacer dinero.

El otro elefante en la habitación es qué hacer con Fantastic Four, una franquicia que está muerta a la llegada de este trato de Disney / Fox. No golpeemos las dos películas originales de Fantastic Four del 2005 y el 2007. Por lo menos, nos dieron la brillantez de la gama de actuación de superhéroes de Chris Evans. Pero Fantastic Four (2015) de Josh Trank mató a la marca e incluso obligó a Marvel Comics a detener la publicación de los comics.

Lo mejor que Fox puede hacer por su futuro en las películas de superhéroes es darle las llaves a Marvel Studios. Sólo no se metan con Deadpool y todo estará bien.