Desde que en enero pasado se echó a andar el programa de Puntos de Innovación, Libertad, Arte, Educación y Saberes (Pilares), ejecutado por la Secretaría de Cultura de Ciudad de México, encabezada por José Alfonso Suárez del Real, hasta esta semana, se pusieron en marcha 62 sedes en las 16 alcaldías que conforman la capital mexicana. No obstante, la administración capitalina proyecta que antes de que concluya el año se pongan en operación 150, y que en el 2020 se activen 300.

Para la ejecución de este proyecto se destinó un presupuesto de 2,000 millones de pesos, de los cuales 1,500 millones, de acuerdo con lo que se dijo a principios de este año, se usan para la remodelación, habilitación y equipamiento de los espacios que dan cabida a los Pilares. Los otros 500 millones de pesos son para cubrir los gastos salariales de los talleristas, a quienes se les paga entre 6,000 y 9,000 pesos mensuales.

Durante la comparecencia en el Congreso capitalino, la diputada Margarita Saldaña planteó a Suárez del Real las preocupaciones de varios talleristas, quienes dijeron no haber recibido pago alguno ni haber firmado algún tipo de contrato, puesto que, se les dijo, su contratación pasaría de un esquema de trabajadores eventuales a otro tipo de contratación con mayor estabilidad.

“Son 350 que se han incorporado al proceso de talleristas. Sí, hay mucho que trabajar ahí. Lo reconozco. Tenemos esa misma inquietud. Heredamos desde hace muchísimas décadas unos procesos extraños en los que la cultura era algo sin importancia. Eran proyectos de generar temporalidades, (contratos) por determinado tiempo, acortado, para que no se generaran derechos laborales. Tenemos que trabajar mucho en ello, porque significa un cambio de paradigma”, explicó el funcionario.

Con estos 300 Pilares se prevé beneficiar a cerca de 1 millón de capitalinos.