Santiago Hernández es un dibujante y caricaturista mexicano nacido en 1832, cuya obra de carácter nacionalista es poco conocida en la historia del arte de México. Sus convicciones políticas lo condujeron a formar parte del Ejército Nacional y a participar en batallas que serían históricas.

Su nacionalismo no impedía que tuviera una visión crítica sobre el acontecer político y que en sus cartones hiciera duros cuestionamientos tanto a los conservadores como a los liberales.

El prolífico dibujante mexicano nos prepara un exquisito recorrido en el Museo del Estanquillo, partiendo del año de 1861 hasta 1905, con la exposición Santiago Hernández: Niño héroe, artista romántico, caricaturista fundamental.

Son 180 dibujos históricos que tienen el objetivo de revalorar la obra de este creador, considerado uno de los caricaturistas fundamentales y quien trazó su aguda crítica política en más de 10 diarios nacionales, de los cuales algunos se podrán admirar de manera inédita en este recinto.

Recorrido por la historia y una fuerte crítica al sistema

Cinco rostros en diferentes perspectivas del artista son los encargados de recibir al asistente, además de sus primeras caricaturas, entre las que podemos destacar: Cada loco con su tema y Una escena en Francia .

A lo lejos, desde otro punto de las paredes del recinto, se observan detenidamente los rostros de Josefa Ortiz de Domínguez, Miguel Hidalgo e Ignacio Allende, entre otros importantes personajes de la patria, quienes fueron captados por el atinado pulso de este tan agraciado artista.

Este histórico y enriquecedor recorrido por el Museo del Estanquillo se divide en ocho etapas temáticas.

La exposición acercará al visitante al lápiz litográfico de Santiago Hernández, quien bajo la firma de Gaytán publicó durante muchos años su obra antiporfirista.

Piezas como: Las horas del palacio , El Niágara , Fauna diplomática o El Purgatorio podrán ser admiradas por los visitantes.

Santiago Hernández desarrolló un estilo único en el que se puede observar la presencia de los poetas malditos, un universo fantasmagórico inagotable y la influencia de la iconografía pagana de la Baja Edad Media.

Hernández es considerado el primer artista en retratar metódicamente al sistema político mexicano como una pesadilla monstruosa, haciendo un claro ejemplo de ello en obras como Carrera de dos astros , Eclipse en el periodo electoral , La ballena que se tragó a Jonás , La virtud es inamovible y Cría cuervos y te sacarán los ojos .

En su faceta como ilustrador, Santiago Hernández realizó estampas políticas basándose en el trabajo del artista francés Grandville, su principal influencia y objeto de reiterados homenajes.

También ilustró libros del escritor y político Vicente Riva Palacio, entre los que se encuentran grandes tesoros como El libro rojo, Martín Garatuza, Piratas del Golfo, Guillén de Lampart: Memorias de un impostor y Los ceros.

Un punto a admirar dentro de la exposición es su faceta como precursor del superrealismo mexicano, ya que su estilo es definido como simbolismo barroco de combate, además de ser quien estrenó la gráfica de calaveras en el México del siglo XIX y de ser antecesor de Abel Quezada, lo cual se observa en las piezas Muerto si hubieras corrido y No os podéis quejar de mí .

En las paredes del Estanquillo se encuentran también las caricaturas que publicó para los periódicos El Palo de ciego, La Jácara y Pluma Roja, así como en el semanario La Orquesta y, bajo la firma de Gaytán, en Don Quixote y El hijo del Ahuizote.