Preparan la puesta en escena de la ópera The Perfect American (El americano perfecto), de Philip Glass, acerca de la cara oculta de Walt Disney; un retrato polémico y punzante que presenta al exitoso dibujante estadounidense como un racista, misógino y antisemita , según refiere el diario británico The Guardian.

El estreno mundial de esta ópera será en enero del 2013 en el Teatro Real de Madrid, y unos meses más tarde, en junio, en la English National Opera.

Esta obra resulta ser un retrato muy alejado de la cara bonita, ingenua, amable de sus historias y personajes, con las que crecieron varias generaciones en la centuria pasada.

The Perfect American aborda los últimos años de vida del creador de Mundo Disney; esta revelación, descrita en palabras de Philip Glass como inimaginable, alarmante y aterradora verdad , está basada en el libro Der König von Amerika (El rey de Estados Unidos), de Peter Jungk, escrito en el 2004.

MÁS FAMOSO QUE JESÚS

En su libro, Jungk sitúa la acción en 1966 y nos descubre a un Walt Disney que, por ejemplo, repetía para sí cada mañana antes de levantarse frases plenas de megalomanía y soberbia: Soy un líder, un pionero, uno de los grandes hombres de mi tiempo .

Y, antes que John Lennon, llegó a afirmar rotundo y sin rubores: Muchas más personas en el mundo conocen mi nombre que el de Jesucristo. He creado un universo .

El director musical de The Perfect American será Dennis Russell Davies; el director de escena, Phelim McDermott. El papel de Walt Disney lo hará Christopher Purves; Roy, David Pittsinger; Dantine (no tiene actor asignado); Hazel George, Janis Kelly; Lillian Disney (esposa de Walt), Marie McLaughlin; Sharon, Sarah Tynan; Lucy, Nazan Friket, y Andy Warhol será encarnado por John Easterlin.

La música estará a cargo de la Sinfónica de Madrid; participa el Coro del Teatro Real, que dirige Andrés Máspero; el escenógrafo y vestuarista será Dan Potra, y el coreógrafo, Ben Wright.

PÁGINAS OSCURAS

Muchas cosas se han dicho de Disney, quien vivió los peores años de la Guerra Fría. El temor a una victoria de la Unión Soviética sobre Estados Unidos provocó una persecución atroz de cualquier persona que por sus ideas fuera calificado como radical o comunista.

Y tocó a Walt Disney participar en un episodio por demás oscuro de la política americana: en 1947 testificó ante el Comité de Actividades Antiamericanas.

Ahí denunció a Herbert K. Sorrell, David Hilberman y William Pomerance -antiguos empleados de su compañía, incluso amigos, y activistas sindicales-, como agitadores comunistas . Esa vez, Disney explicó que la huelga sufrida por su empresa en 1941 había formado parte de un complot del Partido Comunista de Estados Unidos.

También se han divulgado documentos (FBI Walt Disney Archive) que muestran que Disney trabajó como agente clandestino del FBI desde los primeros años de la década de 1940. Incluso, en 1954 fue ascendido a Agente especial de contacto por orden directa de J. Edgar Hoover, director del Buró. Los escritos dejan ver que los guiones de algunas películas de la empresa Disney fueron modificados por presión del FBI.

Finalmente, cómo olvidar el libro que escribieran Ariel Dorfman y Armand Mattelart, Para leer al Pato Donald (publicado aquí por Siglo XXI en 1971) con el que intentaban demostrar que el trabajo de Disney era la quinta esencia de la propaganda capitalista. En fin, eran tiempos aquellos cuando Mimí Mouse no podía pasar el Muro de Berlín ni caminar así como así en la Plaza Roja de Moscú.